Cómo presentarse a un perro por primera vez

En Barkibu sabemos mucho de esto. Cada vez que tenemos visita en la oficina hacemos las presentaciones pertinentes tanto del equipo humano como del perruno, pues, como ya sabéis, trabajamos día a día rodeados de nuestros peludos. En este artículo te mostraremos paso a paso como debes de saludar a un perro por primera vez para que todo vaya sobre ruedas ;)

Dale su tiempo y deja que te huela

Cuando veas al perro NO debes gritar, ni abrazarlo, ni cogerlo en brazos o achucharlo. Sabemos que es duro no hacerlo y que muchos cometemos el error de mostrarles nuestro cariño nada más los vemos pero piensa, ¿te gustaría que te hiciera eso un extraño? Los perros, al igual que las personas, tienen su propio espacio personal y necesitan sentirse seguros y tranquilos para dejar que nos acerquemos a ellos. Mantener la calma es lo primero, sobre todo si se trata de un perro abandonado, da igual lo adorable que sea :)

Si se trata del perro de un amigo lo primero que podrías hacer es entablar una conversación con él. Si el perro ve que su dueño te acepta, probablemente él también te acepte. Debe ser el perro el que se acerque a ti y no al revés. Deja que te huela y que vea que no corre ningún peligro. Evita mirarle fijamente a los ojos ya que eso, generalmente, les molesta y podría interpretarlo como una amenaza. Tampoco muevas bruscamente las manos o le acaricies la cabeza hasta que el perro te indique que puedes hacerlo.

Interpretar los movimientos del perro ¿Qué trata de decirte?

Los perros tienen su propio código para indicarte si les gustas o no. Observa sus gestos para saber como se siente:

  • Si se aleja de ti rapidamente o mantiene el rabo entre las piernas, no insistas. No quiere saber nada de ti, tiene miedo o se siente amenazado. Dale tiempo, no le molestes, algunos perros son bastante miedosos.

  • Si tiene las orejas erguidas, mueve la cola lentamente o te mira de reojo constantemente son síntomas de que está alerta y se siente estresado. Es normal, a los perros les cuesta acostumbrarse a los cambios y se estresan con facilidad, sobre todo los cachorros. No es que no le caigas bien, sino que no se fía de ti lo suficiente, así que ten paciencia.

  • Si mueve la cola y salta alegremente sobre ti ¡lo has conseguido! Ya eres colega y puedes acariciarle sin problema, seguro que te lo agradecerá con algún lametón.

Recuerda mantenerte cauteloso sobre todo al principio, no lo alteres.
Si tienes cualquier duda ponte en contacto con nuestros veterinarios, te ayudarán encantados :)