Epilepsia en perros - síntomas, tratamiento y prevención

Como nos sucede a los humanos, los perros también pueden padecer epilepsia. Por fortuna, existen tratamientos médicos para paliarla y prevenir futuros ataques, consiguiendo que tu peludo tenga una vida plena y feliz. Pero vayamos por partes.

¿Por qué un perro sufre epilepsia?

Tu perrete no se contagia de epilepsia. El mayor porcentaje de los casos se debe a causas genéticas. Esta es una de las razones por lo que es importante que, siempre que decidas darle un nuevo hogar a un cachorro, te intereses por su pasado. Que un perrito tenga epilepsia no es un motivo para no adoptarle, al contrario, es uno para acogerlo con más amor.

Hay distintos grados de epilepsia. En caso de tenerla, puede que la manifieste durante sus primeros meses de vida o que espere a ser ya un perro adulto. Aunque se suele decir que los perros de gran tamaño son más propensos a padecerla, lo cierto es que cualquier peludo puede tenerla en silencio.

Aunque la mayoría de los casos de epilepsia se deban a una herencia de los padres, existe otra posibilidad: que sea un síntoma de un tumor cerebral. Este es el motivo por el que has de llevar a tu perro al veterinario si le da un ataque, para diagnosticar si se trata de epilepsia verdadera o de una pista de otra enfermedad.

¿Se pueden prevenir los ataques epilépticos en perros?

Tu veterinario analizará a tu colega y te dará recomendaciones de cómo cuidarlo para evitar al máximo las convulsiones típicas de la epilepsia. De todas formas, controlarla no es tan sencillo como con los humanos. No se conocen los motivos exactos por los que se producen los ataques epilépticos en perros, pero tomar la medicación recetada por el especialista, evitar emociones y una dosis extra de cariño suele ser suficiente para reducir los ataques.

¿Cómo diferenciar un ataque epiléptico en un perro de una convulsión?

Tu perro puede temblar por frío o echar espuma blanca por la boca a causa de un ligero problema gástrico, eso no es epilepsia. Un ataque epiléptico siempre se desarrolla en tres fases. En la primera de ellas, notarás a tu perro desorientado, tiritará y te dará la impresión de que tiene miedo, protestará y se moverá de manera errática.

A continuación, se caerá al suelo, temblará o convulsionará. En algunos casos, el perro permanece inmóvil, muy rígido y agitándose de manera extraña. Cuando termine esta fase volverá a la anterior, solo que con los síntomas mucho más acentuados. A veces ni te reconocerá o estará ciego. Al no ver y estar asustado, puede que se golpee contra una pared o contra la mesa. Si se producen estas tres fases es muy posible que tu perro sí tenga epilepsia.

¿Cómo reaccionar ante un ataque epiléptico de tu perro?

Lo primero es que mantengas la calma y te olvides de todo lo que crees saber sobre epilepsia en perros basándote en lo que sabes de la humana. ¿Por qué decimos esto? Porque es muy común que un cuidador novato se decida a meterle una esponja en la boca para que no se muerda la lengua, acabando él con un mordisco tremendo en la mano.

Lo que tienes que hacer es estar muy atento al comienzo de la primera fase. Si ves que tu perro está desorientado, que tiembla de repente o sin motivo aparente, hazte con un cojín o con su camita, ponla a su lado e invítale a tumbarse con mucho cuidado. Aparta cualquier mueble que tenga cerca y quédate a su lado hasta que se le pase el ataque, pero no le toques.

Cuando vuelva en sí es posible que no sepa quién eres ni dónde está. Valora su estado en función de su reacción. Si está agresivo, apártate, si ves que está quieto, balbucea y está asustado, acércate a él para que te tenga de referencia hasta que comprenda qué está a salvo. Cuando todo haya pasado, acércale su agua, porque es probable que tenga sed.

Lo que tienes que hacer a continuación es pedir cita a tu veterinario e ir a visitarlo con urgencia. Intenta recordar todo lo que le ha ocurrido a tu perro, si has sido capaz de distinguir las tres fases y el grado de violencia de cada una de ellas, le servirá para determinar el estado de la enfermedad o si es un síntoma de otra cosa.

No hay remedios naturales ni caseros contra la epilepsia en perros

La vida sana, una buena alimentación, vivir sin estrés, con amor y seguir a rajatabla las recomendaciones de tu veterinario son las maneras de minimizar la presencia de la epilepsia en su vida. Si tienes cualquier duda sobre este tema u otros, deja tu consulta a nuestros veterinarios online. Estamos para ayudarte.

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