Mi cachorro lo muerde todo, ¿qué puedo hacer?

La etapa de cachorros está llena de cambios tanto a nivel físico como emocional. Durante varios meses, el cachorro irá adoptando su propia personalidad, y en ese camino serán muchas las conductas que vaya desarrollando y aprendiendo. Algunas de estas conductas, aunque normales en la especie, pueden resultar un verdadero problema para el dueño. Este es el caso de la destructividad y la tendencia del cachorro a mordisquear todo aquello que encuentra.

A continuación, analizamos algunas de las causas más habituales por las que nuestro cachorro puede mordisquear objetos y mobiliario de la casa de forma desproporcionada, y cómo prevenirlo:

1. Conducta exploratoria del cachorro.

Los cachorros son sumamente exploradores, les encanta descubrir cosas nuevas, y ello incluye los objetos que tiene a su alcance. Una de las formas de explorar y reconocer objetos y nuevas texturas es cogiéndolos con la boca y mordisqueándolos. La conducta exploratoria del cachorro es totalmente normal.

Ante estas situaciones, si vemos a nuestro cachorro mordisquear muebles o alguna de nuestras pertenencias, debemos reconducir su conducta hacia un juguete suyo, de forma que consigamos que deje de morder nuestros objetos y se centre en sus juguetes.

2. Conducta exploratoria del cachorro.

Los cachorros nacen sin dientes, y en torno a las 3-4 semanas aparecen los caninos superiores, a los que preceden el resto de piezas dentales (en total 28). A partir de los 4 meses aproximadamente, empiezan a cambiarlos, sustituyendo los dientes de leche o deciduos por los definitivos (un total de 42).

Ambos procesos suponen ligeras molestias y dolor en las encías, que nuestro cachorro tratará de aliviar mordiendo algunos objetos. Por ello, es importante proporcionarle juguetes blandos que puedan morder sin sufrir daños. No es recomendable usar juguetes indicados para adultos ni huesos, ya que su dureza podría producir problemas en la boca en desarrollo del cachorro.

3. Falta de inhibición de la mordida.

Mediante el juego con sus hermanos y su madre, el cachorro va aprendiendo a modular la fuerza de su mordida; es decir, aprende donde están los límites al morder. Cuando un cachorro muerde a otro demasiado fuerte, éste chilla y detiene el juego al instante. De esta forma, el perrito aprende que debe morder más suave para continuar el juego.

Esta es una de las razones por las que no es conveniente destetar a los cachorros antes de las 7-8 semanas, ya que los perritos destetados demasiado pronto a menudo muestran una falta de inhibición de la mordida, lo que se traduce después en un juego muy brusco con otros perros y con nosotros.

Respecto a esto último, si nuestro cachorro nos muerde demasiado fuerte cuando jugamos con él, deberemos dar un grito y parar de jugar al instante. De esta forma, irá aprendiendo a controlar su fuerza cuando juegue con nosotros, y evitaremos así que nos pueda hacer daño al mordernos.

Por lo general, se recomienda no jugar con el perro usando nuestras manos o pies; es preferible usar juguetes u objetos que podamos lanzar o que permitan al perro forcejear sin necesidad de tocarnos las manos.

4. Falta de estimulación (aburrimiento).

Los cachorros son particularmente activos y necesitan buenas dosis de ejercicio y estimulación, siempre moderados para no saturarlos ni agotarlos.

Si esta estimulación tanto física como cognitiva es muy pobre, nuestro cachorro podrá buscar la forma de entretenerse, cogiendo y mordiendo objetos y pertenencias del propietario.

Por ello es muy importante dar los paseos necesarios con el cachorro (tomando las debidas medidas de seguridad hasta que tenga todas sus vacunas), jugar con él y proporcionarle enriquecimiento ambiental.

5. Ansiedad por separación.

Mediante el destete, la madre enseña a los cachorros a ser independientes y desapegarse de ella. Muchas veces tendemos a colmar de atenciones a nuestro cachorro cuando llega a casa, prestándole atenciones continuas o no dejándolo solo en ningún momento. Esto hace que se genere un hiperapego entre el cachorro y nosotros, que puede dar lugar con el tiempo a un problema de ansiedad por separación cuando por primera vez no nos tiene con él. Como ya vimos en anteriores artículos, uno de los síntomas de este problema de conducta es la destructividad cuando el perro se queda solo, debido a la ansiedad que esto le genera.

Por ello, es fundamental habituar a nuestro cachorro a estar solo en ciertos momentos, aumentando progresivamente el tiempo de soledad; y por otro lado debemos evitar prestarle atención de forma continua para que aprenda a estar tranquilo aunque esté solo o no le estemos prestando atención.

Son varias las causas por las que nuestro cachorro puede ser especialmente destructor en casa. Algunas de estas razones son normales debido a procesos naturales de la edad, mientras que otras pueden deberse a un manejo inadecuado por nuestra parte. En cualquier caso, es importante tomar las medidas preventivas oportunas, redirigiendo la conducta del cachorro para que tenga objetos que mordisquear, como juguetes propios, evitando así que tenga que recurrir a los muebles de casa y a nuestras pertenencias. Por otro lado, debemos proporcionarle el ejercicio y la estimulación necesarias para evitar el aburrimiento, ya que éste puede ser la causa de que nuestro cachorro muerda y destroce todo lo que encuentre.

Adetcan

Borja Ros Villanueva, veterinario y etólogo en Adetcan.\

Adetcan es un proyecto formado por dos veterinarios etólogos y educadores caninos que prestan servicios de asesoramiento, prevención, diagnóstico y tratamiento de problemas de conducta en perros y gatos. El servicio es a domicilio. Estamos en Santiago de Compostela pero trabajamos en toda Galicia.