¿Por qué mi perro se lame las patas?

El lamido es una forma de acicalamiento natural en los perros. Como los gatos y otras muchas especies, los perros usan el lamido para mantener la piel y el pelaje limpios y libres de parásitos. En el caso de las patas, hay que pensar que a estar en contacto con el suelo es una de las zonas del cuerpo que más se ensucian y que más expuestas están a diferentes sustratos.

Sin embargo, si tu perro se lame de forma continua o más de lo habitual, puede ser un síntoma de que algo no va bien. En este artículo, veremos qué causas podrían estar detrás de un lamido excesivo de las patas.

Causas físicas

Como siempre, ante cualquier conducta anómala debemos descartar un posible problema físico. En el caso del lamido excesivo de las extremidades, algunas de estas causas más comunes son:

  • Problemas dermatológicos: especialmente aquellos que producen picor. Son especialmente habituales algunas alergias o problemas podales, que al producir prurito hacen que el perro trate de aliviarlo mediante el lamido.

  • Heridas: debido al contacto continuo con los diferentes sustratos, las patas suelen ser una zona del cuerpo fácil de lesionarse. A menudo, las heridas en estas zonas suelen infectarse, lo que acaba produciendo un picor constante que hace que nuestro perro se lama todavía más. Por eso, debemos mirar bien las extremidades en busca de posibles heridas si observamos que nuestro perro se lame demasiado alguna de sus patas.

  • Cuerpos extraños: es muy habitual que a nuestro perro se le puedan clavar pinchos, espigas, etc. en las almohadillas y los espacios interdigitales. El problema de las espigas es uno de los más habituales. En ocasiones, pueden verse a simple vista, pero en otras llegan a tal profundidad que no se ve la espiga, aunque si nos fijamos un poco podremos apreciar la herida del orificio de entrada.

  • Lesiones óseas, tendinosas o de ligamentos. Un problema “interno” de este tipo, que genera dolor, también puede ser la causa por la que nuestro compi se lama una extremidad de forma habitual. Como ocurre con el picor, el perro también trata de aliviar el dolor mediante el lamido. Es el mismo caso que nos ocurre a nosotros cuando algo nos duele y nos masajeamos la zona tratando de aliviarnos.

Para poder descartar estos problemas, es fundamental que exploremos bien la zona que parece afectada, en busca de heridas, objetos clavados,… pero en algunos casos deberemos acudir al veterinario para que realice una exploración más minuciosa, o bien las pruebas diagnósticas que considere necesarias (radiografías, exploración neurológica, exploración cutánea,…).

Causas psicológicas

El lamido excesivo puede deberse también a un problema etológico puro, o secundario a un problema físico.

En el primer caso, el más habitual es la llamada dermatitis acral por lamido, que es un trastorno compulsivo en el que el perro se lame en exceso las extremidades (normalmente las patas delanteras) hasta provocarse heridas y lesiones. Hay varios factores implicados, como la genética (por ejemplo, el pastor alemán es una raza predispuesta a este problema) y el estrés.

Éste último a menudo es un factor desencadenante de los trastornos compulsivos. Por ejemplo, si nuestro perro no hace el ejercicio necesario, se frustra fácilmente o no tiene suficiente contacto social con personas y otros perros, puede tratar de aliviar el estrés que todo ello le genera mediante el lamido. Puntualmente consigue su objetivo, por lo que tiene a repetirlo cuando de nuevo siente niveles altos de estrés. De esta forma, la conducta se convierte en algo cada vez más habitual, hasta que es incapaz de detenerla, aun cuando se mejoran las condiciones ambientales y se disminuye el estrés.

En el segundo caso, si inicialmente el perro tenía un problema físico como dolor o picor, puede empezar a lamerse para tratar de aliviarlos. Si no se trata la causa que está produciendo ese dolor o picor, nuestro compañero seguirá lamiéndose la zona afectada ya que con ello consigue reducirlo temporalmente. Con el tiempo, y aún cuando se trate el problema médico y desaparezcan el dolor o el picor, el perro podrá seguir realizando la conducta de forma compulsiva ya que se habrá convertido en un trastorno compulsivo.

Por lo tanto, que nuestro perro se lama las extremidades es algo normal porque forma parte de la conducta de acicalamiento. Pero si observamos que lo hace de forma continuada o exagerada, puede ser indicativo de un problema mayor. Ya sea una causa física o un problema comportamental, es importante identificarlo cuanto antes para evitar que el problema se cronifique, pues en estos casos el tratamiento es más difícil y largo. Ante la mínima sospecha, es recomendable consultar al veterinario para que pueda descartar un posible problema físico.

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Borja Ros Villanueva, veterinario y etólogo en Adetcan.\
Adetcan es un proyecto formado por dos veterinarios etólogos y educadores caninos que prestan servicios de asesoramiento, prevención, diagnóstico y tratamiento de problemas de conducta en perros y gatos. El servicio es a domicilio. Estamos en Santiago de Compostela pero trabajamos en toda Galicia.

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