Vómitos en gatos, ¿cuándo debo preocuparme?

Muchas veces creemos, de manera errónea, que es normal que los gatos vomiten con cierta frecuencia. Sin embargo, las bolas de pelo pueden ser peligrosas, no porque puedan causar molestias o problemas digestivos a los gatos, que en algunos casos pueden tener relación, sino porque esconden multitud de problemas y enfermedades de distinta naturaleza.


Índice
El misterio de las bolas de pelo (tricobezoares)
¿Es el pelo es la causa de los vómitos?
Mi gato intenta expulsar el pelo pero no lo consigue?
Cuándo debemos preocuparnos por los vómitos
¿Cuál es la causa de los vómitos de mi gato?
Consideraciones finales


El misterio de las bolas de pelo (tricobezoares)

¿De dónde provienen las bolas de pelo? Los gatos dedican varias horas al día a mantener su pelaje en las mejores condiciones. Esto, sumado a su característica lengua rugosa, hace que ingieran pelo con regularidad.

Como el aparato digestivo de los felinos está adaptado para ingerir el pelo, lo normal es que este sea eliminado en las heces sin problema alguno. Sin embargo, si tu gato vomita con frecuencia y en el vómito suele haber pelo existe una alteración generalmente debida a dos causas:

1. El gato ingiere más pelo de lo normal: Suelen ser gatos que se acicalan más de lo habitual. Bien por problemas de comportamiento, estrés, dolor, porque tienen picor, alergias, etc.

2. El gato no elimina el pelo que ingiere: Se trata de gatos que padecen diversas enfermedades digestivas que afectan a la motilidad intestinal. El intestino no funciona como debería y por tanto el pelo se acumula.

La alimentación puede evitar las bolas de pelo

Hoy en día una buena dieta puede prevenir la formación de bolas de pelo. La fibra ayuda al animal a eliminar el pelo que ingiere. La malta también es recomendable, pues funciona como un suave laxante que administrado varias veces por semana ayuda a eliminar el posible pelo acumulado.





¿Es el pelo es la causa de los vómitos?

Antes de nada deberíamos preguntarnos una serie de cosas:

  • Cuando mi gato vomita… ¿siempre (o casi siempre) vomita pelo?
    Si no vomita pelo… ¿Por qué pensar que el problema es el pelo?

  • ¿Con qué frecuencia vomita?
    Si lo hace semanalmente o cada pocas semanas lo normal es que no tenga nada que ver.

  • ¿Existen otros síntomas asociados?
    Si existen otros síntomas (pérdida de peso, anorexia, diarrea…), el pelo tiene poco que ver.

  • Si tenemos dos gatos… ¿vomitan los dos o solo uno de ellos?
    Si fuera por el pelo vomitarían los dos ya que ambos tienen pelo y se asean ¿no? Nota: si vomitan los dos gatos no hay un problema sino dos!!

Un ejemplo: Si mi gato de 10 años vomita 1 vez por semana su comida (o líquido) sin pelo, la mayoría de veces, y parece que ha podido perder algo de peso, entonces el pelo no tiene nada que ver, mi gato tiene un problema y el vómito es síntoma claro de enfermedad.

Quizás únicamente en gatos de pelo largo con una frecuencia de vómitos muy esporádica (cada varios meses) podríamos pensar que supongan el origen de un problema, pero incluso esta teoría actualmente está en entredicho en la medicina veterinaria.

También puede ocurrir que el gato tenga un apetito voraz o esté incrementado (polifagia) por diferentes motivos, en estos casos se trata más bien de una regurgitación más que un vómito. El pienso sale sin digerir de forma pasiva (sin arcadas). Puede ser un signo de enfermedad como por ejemplo en diabetes. También está relacionado en algunos casos con estrés/ansiedad y competitividad entre gatos a la hora de comer. Es aconsejable en estas situaciones dar pequeñas cantidades de comida muchas veces al día. Podemos ayudarnos de algún comedero interactivo de los disponibles en el mercado.

Mi gato intenta expulsar el pelo pero no lo consigue

En ocasiones cuando los gatos tosen nos da la impresión de que quisieran expulsar una bola de pelo que tuviese “atascada”. Es conveniente acudir a la clínica para investigar el problema de toses, dar con el diagnóstico correcto y de este modo tratarlo adecuadamente. En ocasiones se trata de gatos jóvenes que desarrollan asma felino. Es necesario diagnosticarlos para tratarlos y evitar que se pasen toda su vida con ese problema y vaya a peor.

Cuándo debemos preocuparnos por los vómitos

  • Mi gato vomita con frecuencia, más de 2 vómitos al mes aproximadamente
  • La frecuencia de los vómitos se ha visto incrementada.
  • Si vomita varias veces seguidas en un mismo día o en días sucesivos.
  • El gato tiene más de 7 años y ha comenzado a vomitar de un tiempo a esta parte.
  • El animal tiene otros posibles síntomas de enfermedad: apatía, pérdida de apetito y/o de peso, diarrea, orina/bebe más, etc.
  • Si has dado malta a tu gato pensando que podían ser bolas de pelo pero sigue vomitando.


En todos estos casos los vómitos nada tienen que ver con el pelo. Nuestra recomendación es acudir a la clínica lo antes posible.




¿Cuál es la causa de los vómitos de mi gato?

Existen multitud de enfermedades que pueden causar vómitos crónicos o intermitentes en un gato, muchas de ellas se pueden detectar a tiempo en los chequeos rutinarios.

1. Causas digestivas:

  • Infecciones: Existen diversas infecciones que afectan al intestino y pueden dar vómitos como síntomas: virus, bacterias, parásitos… En estos casos las heces del gato suelen ser de vez en cuando algo pastosas o con poca consistencia. Es frecuente que además huelan especialmente mal.

  • Hipersensibilidad alimentaria/Alergia alimentaria: En estos casos los vómitos están relacionados con uno o varios ingredientes de la dieta. Se recomienda hacer una dieta de exclusión con un pienso hipoalergénico de proteína hidrolizada o novel durante 2 meses de forma estricta aunque la mayoría de las veces el efecto se aprecia antes.

  • Enfermedad inflamatoria intestinal (IBD): Se trata de una inflamación severa del intestino, de origen desconocido, en la cual pueden intervenir muchos factores. La sospecha se tiene mediante ecografía al observar engrosamiento de las capas intestinales y el diagnóstico definitivo es mediante biopsia.

  • Linfoma intestinal: Es el tumor más frecuente en gatos. Se trata de un tumor que afecta al tejido linfático muy presente en el intestino. Existen principalmente dos tipos: los de células grandes (más agresivos y con peor pronóstico) y los de células pequeñas (menos agresivos y de mejor pronóstico). Por suerte los de células pequeñas son mucho más frecuentes que los primeros y el gato con un buen diagnóstico precoz puede disfrutar de una excelente calidad de vida incluso durante años.

  • Pancreatitis: La inflamación del páncreas es un proceso doloroso en el que pueden presentarse vómitos intermitentes. Su diagnóstico es relativamente complejo basándose en análisis de sangre, ecografía y en última instancia biopsias para poder llegar a un diagnóstico definitivo.

  • Colangitis/Colangiohepatitis: Es la inflamación de las vías biliares del animal con afección en ocasiones del propio hígado. Muchas veces hay un componente infeccioso asociado que es necesario determinar. El diagnóstico se basa en análisis de sangre, ecografía, cultivo de bilis y en última instancia biopsia para el diagnóstico definitivo.

En el gato ocurre la particularidad que por su anatomía a nivel digestivo puede presentar más de una de estas enfermedades (IBD, pancreatitis, colangitis/colangiohepatitis). Cuando se afectan los tres órganos (intestino, páncreas e hígado) se denomina “triaditis”.



2. Causas no digestivas:

  • Enfermedad renal crónica: Es la enfermedad más frecuente en gatos. 1 de cada 3 gatos a partir de 10 años y 1 de cada 12 a partir de los 15 años la padecen. Cuando esta silenciosa enfermedad avanza el riñón no puede eliminar a través de la orina productos tóxicos de desecho como la urea. Esto origina irritación gástrica y náuseas en el gato que termina por vomitar, al principio de forma intermitente y después más continua. Se diagnostica mediante análisis de sangre y una vez detectada se complementa el examen con análisis de orina y ecografía ya que existen diversas causas que la pueden originar.

  • Hipertiroidismo: Se trata de una alteración hormonal también frecuente en gatos a partir de los 7 años. Se produce un exceso de hormona tiroidea que hace que el gato pueda vomitar entre otros síntomas como la pérdida de peso con buen apetito. Se diagnostica mediante análisis de sangre entre otras posibles pruebas diagnósticas.

  • Diabetes: Es otra enfermedad frecuente en gatos a partir de cierta edad. Hay un problema con la insulina que regula el nivel de glucosa en sangre y uno de los síntomas pueden ser vómitos intermitentes acompañados de otros como aumento del apetito, beber y orinar más a menudo, etc… Se diagnostica mediante análisis de sangre y de orina.

    Si la presentación de los vómitos es aguda es decir, nuestro gato jamás había vomitado y de forma aguda ha comenzado con varios vómitos en un mismo día o días sucesivos deberíamos añadir otras posibles causas de vómitos agudos: ingestión de cuerpos extraños (cuerdas…), intoxicaciones (plantas…), etc… En estos casos como es lógico la atención veterinaria se hace más urgente si cabe.

    Consideraciones finales

  • Si tu gato vomita de forma regular o intermitente es muy probable que no esté relacionado con las bolas de pelo.

  • Es importante recordar también que, dada su habilidad para esconder los síntomas, es de vital importancia realizar un chequeo completo anual adaptado a la edad de nuestro gato.

Joaquín Albaladejo Velasco, licenciado en Veterinaria por la UMU y especialista en medicina felina. Ejerce su labor al frente de La Clínica Veterinaria de Ronda Sur, en Murcia.