Cómo sobrevivir a 6 perros en la oficina

En Barkibu el día de llevar el perro al trabajo es todos los días, aunque reconocemos que a veces se nos va un poco de las manos.

Cada cierto tiempo sale algún estudio que dice que llevar a tu perro al trabajo aumenta la productividad, la motivación, o que simplemente te hace más feliz. En Barkibu no hemos medido si trabajamos más o menos (aunque está claro que hay más interrupciones), pero lo que sí sabemos sin necesidad de estudios científicos es que venimos motivados a trabajar y que somos mucho más felices. Porque en esta oficina… ¡no se aburre nadie!

Cuando trabajas en una oficina dog friendly

Estos meses de trabajo codo a codo con nuestro equipo de apoyo hemos pasado por todo tipo de experiencias que sólo nos han hecho más fuertes.

  • La vomicaca. Esto tiene que estar en el TOP 1 de cualquier experiencia perruna en la oficina. ¿Sabéis esta manía que tienen algunos perros de comer las heces de otros? Ya os adelantamos que no les sientan nada bien… pero alguien con bastante estómago, una fregona y cantidades industriales de ambientador pueden solucionarlo.


  • La cámara de gas. El equipo de apoyo siempre asiste a las reuniones. Al fin y al cabo, ellos son la razón de ser de Barkibu y tienen mucho que decir en todo lo que hacemos. Imaginaos una sala de reuniones con forma de cubo. Bonita, luminosa, pero no muy grande. Una reunión con unas 3 o 4 personas y el equipo de apoyo. Y a uno de ellos no le ha sentado muy bien la comida… Pues eso. Que ahora dejamos la puerta abierta siempre.


Has sido tú, ¿te crees que no lo he olido? A estas alturas ya somos capaces de identificar todos los “fluidos gaseosos” con el culpable de las emisiones (sí, el 70% por cierto de las particularidades de tener perro en la oficina están relacionadas con temas escatológicos).

  • Que me como al cartero. En realidad todos los miembros del equipo de apoyo se lo comerían a besos si pudieran, pero hemos aprendido a cerrar siempre con llave. Los repartidores suelen entrar en la oficina como por su casa y más de uno se ha llevado un buen susto.

  • El paseillo. Nunca ates al perro a una silla que tiene ruedas. El perro va a salir detrás del repartidor de todas maneras, la silla saldrá detrás de él, se asustará, asustará a los demás y se liará una buena.

  • ¡Mesa va! Aún no hemos tenido ningún accidente, pero hemos comprobado que las mesas con caballetes, sin mayor sujeción, no son buena idea cuando tienes 6 perros en la oficina y 5 son de tamaño (muy) grande.

  • Pista de patinaje. ¿Habéis jugado alguna vez a tiraros a resbalillo cuando erais pequeños? Pues a nuestros cachorrotes también les gusta. El problema es que alguno ronda los 50kg y cuando quiere parar se da cuenta de que ya no puede. A jugar, mejor fuera.

Ni falta hace decir que en el kit de bienvenida de Barkibu se incluye un cepillo para quitar pelos, que un ratito del tiempo para comer se aprovecha también para pasear y que el final de los yogures se comparte a lametazos.

Es cierto que hay momentos de caos, pero se sobrevive. ¡Y de qué manera!