¿Es bueno bañar a los gatos en verano para refrescarlos o es mala idea?

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Es importante que dejemos de pensar que los gatos o los perros disfrutan de una ducha o de un baño como nosotros. Bañarlos o echarles agua encima no siempre es la mejor opción. Al no tener glándulas para sudar esparcidas por todo el cuerpo como nosotros, no gestionan del mismo modo el supuesto frescor del agua. ¿Y sabías que puede provocar un vapor al encontrarse con el calor del día que puede ser perjudicial?

En el caso de los gatos es todavía peor. No todos desarrollan aversión al agua; de hecho, hay muchos mininos que se acostumbran a ella y no les molesta. El problema lo pueden tener con las salpicaduras, los meneos o el ruido del grifo; pero limpiándolos poco a poco, con calma y paciencia, no deberías tener problemas para bañarlos una o dos veces al mes. Pero la pregunta es ¿debo bañarlos alguna vez extra para refrescarlos? La respuesta es que no.

En este artículo te vamos a contar qué alternativas tienes al baño, ya verás cómo conseguimos que tu gato esté fresquito todo el verano y sin pasarlo mal por esta ola de calor que tenemos encima. Lo primero que tenemos que hacer es saber cuando lo está pasando mal por las altas temperaturas. No es muy difícil.

Los gatos jadean mucho si tienen demasiado calor

Nunca dejes a un gato solo en casa cuando hace calor, vigílalo, procura que esté todo fresquito pero sin pasarte. No pongas el ventilador muy fuerte, pero sí puedes usarlo para regular el clima del ambiente. Si lo ves jadear mucho, es posible que sea por un exceso de calor. Lo expresan de esta forma porque es una de las pocas formas que tiene para regular su temperatura. Nosotros sudamos, pero ellos tienen la piel cubierta de pelo y no pueden hacerlo.

Algo que nunca debería aparecer junto con estos jadeos es la deshidratación. Hay que tener cuidado con esto: tu gato siempre ha de estar bien hidratado. En verano, es recomendable incluso que beba un poquito más de la cuenta. Como los felinos a veces tienden a comer menos y también a reducir su ingesta de agua en según qué estaciones del año, tenemos que usar trucos para que el líquido siga llegando a su cuerpo.

Un truco habitual es recurrir a recetas caseras con alimentos naturales especiales para gatitos y que tengan líquido. Además, puedes servirlas frescas para que no les acalore. Si tienes comida seca, añádeles también un poco de agua pero sin pasarse. Eso les ayuda a refrescarse.

Un cuenco de agua siempre lleno, lo mejor para el verano

En función de la calidad de agua corriente de tu ciudad, puede que sea preferible que compres botellas de agua mineral para servirlas. Ten cuidado. Es tentador creer que lo mejor para tu gatete es enfriar la botella y dársela fría, pero no lo hagas. Los gatos son muy sensibles a bajas y altas temperaturas, por lo que lo ideal es que esté a temperatura ambiente y fresca. Todo ese agua es lo que él empleará para equilibrar la temperatura de su cuerpo.

Lo que sí que puedes congelar son elementos con humedad. Desde una bolsa de guisantes congelados a una toalla empapada, puedes meterla en el congelador y colocarla cerca de dónde él descansa. La frescura de estos elementos refrescará el ambiente y conseguirá reducir de manera natural su zona de descanso. Si no tienes aire acondicionado o si quieres bajar la temperatura de su zona de recreo, esta es una buena idea.

Eso sí, es mejor que no le permitas el contacto directo. No queremos empapar su pelo ni que se haga abrasiones al contacto con el hielo. Puedes poner otra toalla fina entre ambos elementos, por ejemplo.

Nada de ejercicios gatunos en las peores horas del verano

Agua, sombra y cositas frías. Esos son los aliados de tu felino para combatir el verano; pero hay más. Aunque tu gato sea un ávido explorador, impídele abandonar tu hogar en las horas más calientes del día. Puedes prepararle una zona de juegos en tu casa y tentarle a usarla con comida a la que le añadirás agua y que acompañarás con un cacito de agua extra.

Esperamos que todos estos consejos te hayan ayudado. Revisa la elasticidad y el tono de sus ojos para comprobar que está hidratado, asegúrate de que bebe todo el agua que necesita y si tienes sospechas de que el calor le está haciendo daño de verdad, cuenta con nuestros veterinarios online y acude con urgencia a tu especialista.