¿Los perros sudan?

Mucha gente no se lo ha planteado, otros piensan que los perros sencillamente no sudan, pero la respuesta es bastante más compleja.

El sudor es una secreción formada por agua y electrolitos, que también puede contener otras sustancias como toxinas. Lo secretan las glándulas sudoríparas y es nuestra manera de enfriarnos cuando hace mucho calor o producimos calor internamente (fiebre o ejercicio intenso).

En humanos hay dos tipos de glándulas, el primero produce un líquido que es prácticamente agua y sirve para enfriarse. El segundo tipo, más similar al de los animales, produce un sudor que contiene sustancias oleosas y es el que provoca el olor. Es el tipo más abundante en axilas.

La piel normal de los perros no tiene glándulas sudoríparas, por eso es muy importante no someterlos a mucho calor. Ellos eliminan el exceso de temperatura mediante el jadeo, pero es un mecanismo mucho menos eficiente que la sudoración y esto los hace muy sensibles a los golpes de calor. Para evitar sustos, es mejor no salir en las horas de mayor temperatura y no dejar a los perros encerrados en el coche.

¿Entonces, los perros no sudan?

Sí, sí que lo hacen, pero en zonas muy específicas del cuerpo y con glándulas del segundo tipo que hemos explicado. Estas glándulas se encuentran en la piel modificada de las almohadillas y la trufa.

El sudor producido por estas glándulas...

  • Protege la piel modificada de estas zonas aportando elasticidad

  • Se cree que su presencia mejora la adherencia al suelo (como cuando nos chupamos un dedo para pasar de página en un libro)

  • En el caso de la trufa, hay hipótesis de que mejoran la capacidad olfativa humectando la zona

Recientemente, se han observado casos de perros con hiperhidrosis, una enfermedad compartida con el hombre en la que aparece un exceso de sudoración. Es posible que ahora que se conoce, empecemos a oír hablar más de este problema en los perros. Sería una causa para la aparición de lesiones en las almohadillas.