Mi beagle no levanta la cola, ¡la tiene entre las patas!

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Tener la cola baja, no moverla o dejarla entre las piernas es un signo de que algo no va bien en el ánimo de tu beagle. Los perros tienen varias formas de expresarse: sus ladridos, los movimientos de su cuerpo… pero sobre todo se comunican con nosotros a través de su cola y la posición que esta adopta. Por eso, si tu beagle lleva mucho tiempo sin levantarla y sin parecer feliz, teme que esté sufriendo ansiedad por separación, estrés, que no haga todo el ejercicio que necesite o incluso que esté enfermo.

Sí, aunque este síntoma sea un indicador de salud mental, las enfermedades afectan mucho al ánimo de nuestros beagles y viceversa. A los humanos nos ocurre lo mismo. Si estamos tristes somos más propensos a enfermar, y si estamos enfermos solemos estar también tristes. En este artículo te diremos cómo ayudar a tu beagle en función de su naturaleza y los cuidados básicos que necesita.

Mi beagle no levanta la cola y le duele

Lo primero que hemos de descartar, como siempre que intentamos ayudar a nuestro perro, que se trate de una enfermedad o una fractura. Las colas de los perros pueden sufrir lesiones como cualquier otra parte de su cuerpo. Si la agitan con demasiada energía pueden golpearla contra la pared y hacerse una lesión. Por ello, lo primero que tienes que hacer, y siempre con mucho cuidado, es palparla.

Si tu beagle se queja, ya tienes la respuesta a lo que le ocurre: se ha hecho daño. Esta lesión es relativamente común en esta raza. Los beagles no son perros que se queden quietos durante mucho tiempo o que sean sedentarios. Son animales preparados para la caza que empiezan a agobiarse si se quedan unas cuatro horas solos. Necesitan juego y estár alerta a todo lo que les rodea.

Por esa energía y vitalidad, si no le has dado a tu beagle todo el ejercicio que necesita, puede haber decidido correr y brincar por tu salón sin que tú te hayas dado cuenta, provocándose esta lesión.

¿Qué pasa si mi beagle no levante la cola?

Tras descartar esta cuestión, hemos de preocuparnos de que no sea otra enfermedad. ¿Ha vomitado o tenido diarrea? ¿Tiene el vientre duro? ¿Ha perdido peso súbitamente? ¿Tiene la nariz muy seca o ha tenido diarrea? ¿Le huele muy fuerte el aliento? Estos son síntomas comunes de enfermedades tan graves como el parvovirus, el moquillo, el cáncer, la temida torsión gástrica o un problema renal. Todas estas enfermedades le destrozan el ánimo, lo deprimen y le hacen bajar su cola.

Es por ello que si manifiesta alguno de estos síntomas físicos junto con debilidad y esta muestra de tristeza, lo mejor es acudir al médico. Una vez que están descartadas todas estas cuestiones, es hora de preguntarnos qué estamos haciendo nosotros mal como cuidadores.

Qué hacer para que mi beagle vuelva a ser feliz

Ser un papá o mamá de un beagle es una responsabilidad tremenda. Los perros de este tamaño necesitan comer pocas cantidades al día pero de forma más constante, así como tener agua fresca a menudo cerca de ellos. Necesitan más horas de paseo que otras razas, también tener acceso a juguetes y a divertimentos que los estimulen.

Como hemos dicho, los beagles son perros de caza y tienes que pensar en ellos como tal. Sal a correr a su lado, lánzale la pelota y consulta con un etólogo cuál es el juguete ideal para él. Esto es muy importante si trabajas fuera de casa y tienes que pasar más de tres, cuatro o cinco horas sin verle. El beagle no es un perro para estar solo.

Los beagles necesitan mucha actividad y compañía

Sabemos que no todas las empresas son Pet Friendly como lo es Barkibu, por lo que no te dejarán tener a tu coleguita a tu lado mientras curras. En ese caso puedes probar varios trucos. Hay uno muy efectivo que es dejarle la radio o incluso algo de música. Ese ruido le tranquilizará, pues creerá que hay alguien en casa. Si combinas esto con dejarle juguetes a su alcance, tendrás mucho ganado.

Hay personas que dejan su ordenador en el salón y se llaman a sí mismas por skype para hablar con su perro, pero esto podría desembocar en un problema de apego. Lo mejor es que tengas a algún amigo o familiar que se pase a verlo cada tres horas. Si nada de esto funciona, lo que puedes probar es a agotarlo. Aumenta las horas que sí puedes pasar a tu lado, de forma que él acabe por comprender que cuando te vea disfrutará a tope de ti.

Si pruebas todos estos trucos y descartas una enfermedad, seguró que tu beagle vuelve a levantar la cola.