Mi pug se lame mucho la nariz y vomita, ¿es normal?

Nuestro equipo está formado por veterinarios, etólogos, y expertos en contenido sobre salud animal.

¿Tu carlino se relame el hocico y no para como si tuviera una manía o una obsesión? ¿Se lame tanto, tanto que al final acaba provocándose el vómito? Hoy vamos a hablar de esta actitud que a veces toman los pugs, por qué se producen, cómo podemos prevenir que se de y qué tenemos que hacer cómo sus cuidadores.

Es importante que, además, centremos esta pregunta en la raza concreta de los pugs. Siempre que nos toque cuidar a un perro de morro chato y cabeza aplastada, como es un carlino, tenemos que tener claro y saber que no respiran como los demás perros y que tienen problemas concretos asociados con su respiración. Ahora te estarás preguntando: ¿y qué tiene que ver que se lama mucho la nariz y vomite con la respiración? Para explicarte eso está este artículo.

Los problemas respiratorios en los pug son muy comunes

Los pug son perretes monísimos, son perfectos para tenerlos en un piso y para que compartan su vida con niños no demasiado ruidosos. Son perros tranquilos y les gusta jugar, pero necesitamos llevar a cabo ciertos cuidados para que no les dé por lamerse la nariz o vomitar. Al tener los carlinos un canal respiratorio más corto, sus tejidos también son más delicados.

Eso les lleva a tener dificultades para respirar, tanto que hay algunos pug que solo pueden hacerlo por la boca. Otros carlinos viven afectados por el estornudo inverso, que les acaba produciendo más mocos de la cuenta. Ninguna de estas dos afecciones son preocupantes, pero pueden acabar provocándole irritaciones en la nariz o mocos, ¿y qué haces tú cuando te pica la nariz? Pues rascarte.

Los carlinos se lamen el hocico para rascarse

Los pug no tienen manitas para frotarse cómodamente los picores de la nariz, por lo que o se frotarán contra el suelo o se lamerán sin parar. Al hacerlo, pueden intentar tragarse sus mocos o rascarse como puedan. Eso sí, no siempre que hacen esto con la lengua quiere decir que les esté picando. Los perros tienden a humedecerse la trufa para aumentar sus capacidades olfativas.

Otro motivo de que se froten no tiene nada que ver con mocos, pero sí con picores. Si se frota con la lengua y está bien puede que esté siendo afectado por una alergia que le produzca molestias en la nariz o que tiene algo atorado ahí dentro. Si tu pug se ha ido de excursión él solo y le has perdido la pista, puede que haya aspirado algo que se le haya quedado dentro, como una piedrecita.

En esta situación, si ves que puedes retirarla con una gasa estéril o con las manos, inténtalo, pero nunca uses unas pinzas ni nada parecido para intentar retirárselo pues podrías hacerle daño. Como te imaginas, para evitar todas estas situaciones lo mejor siempre es la prevención. Tenlo muy vigilado y conseguirás que no suceda.

Los movimientos de la lengua pueden ser por una gastritis

Nos quedan dos situaciones más por las que tu pug puede estar moviendo tanto la lengua. Esta situación es parecida a la del picor de la garganta. Si le molesta la barriga porque tiene alguna irritación, intentará llamar tu atención haciendo movimientos con la lengua para que le hagas caso. En algunos casos, lo hará de forma tan fuerte en insistentes que acabará vomitando por tanto meterla y sacarla de la boca.

Como decimos siempre, no te alarmes si tu perrete expulsa algo de vómito, pero sí que has de intentar averiguar por qué lo ha hecho: ¿era un problema respiratorio o era digestivo? Para ello, nuestros veterinarios online pueden ayudarte. Deja tu consulta sin compromiso.

Los carlinos se lamen mucho por estrés

Para finalizar este artículo queremos recoger un caso que es frecuente que se dé en una casa con niños pequeños muy nerviosos. Los pug son muy sociales, pero si reciben una interacción desmesurada, como la que lleva a cabo un crío que no es capaz de entender que un pug no es un muñeco, acabarán estresados.

Un perro con ansiedad puede reaccionar de muchas formas: se puede esconder, lesionarse, comerse la pared, volverse violento… Y algunos la emprenden con su hocico, lamiéndose y lamiéndose hasta el punto de provocarse heridas en la nariz. Tu misión es determinar la causa del estrés y evitar que se vuelva a producir.

Como ves, lo normal es que si se lame y vomita no sea nada grave, pero no dejes que la situación se extienda demasiado en el tiempo. Toma cartas en el asunto y cuida mucho a tu carlino.