Niños y perros

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Una cuestión que preocupa a muchos padres es la de introducir un perro en un hogar donde hay un niño pequeño, o bien que vaya a nacer un bebé habiendo un perro en casa. ¿Cómo conseguir que el perro acepte al niño? ¿Niños y perros pueden convivir sin problema desde el principio? ¿Qué medidas se pueden tomar para evitar complicaciones en una casa donde viven niños y perros juntos? En este artículo te damos algunas claves para que los más pequeños de la casa y nuestra mascota convivan en paz.

1. Supervisión. Es el factor más importante de todos. Siempre que niños y perros se encuentran juntos, debe haber un adulto supervisando las interacciones entre ambos. De esta forma, si la situación puede llegar a complicarse, un adulto puede tomar medidas antes de que ocurra algún problema.

2. Socialización. Entre las 3 y las 12 semanas el cachorro debe tener contacto con cuantos más niños mejor. Además, estos contactos han de ser progresivos y positivos, para que el perro entienda que los niños no son algo negativo ni peligroso que debe evitarse. Si cada día el perro tiene contacto con niños y niñas de diferentes edades, y estos son positivos, entenderá que los pequeños no son algo a lo que tener miedo ni que debe evitar.

3. Educación del perro. Tanto si el perro es cachorro como si es adulto, la educación básica es importante ya que garantiza un mayor control y puede ayudar a evitar situaciones tensas y conflictivas entre niños y perros. Una educación en positivo, en la que participen los niños de la casa, es fundamental para que el perro entienda cómo debe actuar con los niños. Deben evitarse comportamientos como jugar a morder las manos o los pies y saltar encima para demandar atención, ya que pueden resultar peligrosos para los más pequeños de la casa, además de ser conductas molestas sobre todo si el perro es de tamaño mediano o grande. Debemos enseñarle que los juguetes del niño no debe cogerlos, por cuestiones de higiene y para evitar problemas por posesividad de recursos. Por otro lado, los paseos tranquilos y relajados con correa también deben practicarse ya que un niño no tiene la misma fuerza que un adulto para controlar al perro.

4. Educación del niño. No toda la responsabilidad es del animal; también los niños deben aprender a interaccionar de forma adecuada con los perros: acercarse poco a poco, enseñar la palma de la mano antes de tocarlo en lugar de ir con el brazo por encima del perro, no tirarle de las orejas ni la cola, etc. Es responsabilidad de los adultos enseñar esto a los niños, adaptándose a la edad de los más pequeños, ya que cuanto más mayores mejor pueden entender ciertas cosas y se les puede explicar con más detalle cómo deben interactuar con sus mascotas. Algo muy importante es enseñar al niño a no quitarle los juguetes al perro de la boca. Cada uno tiene sus propios juguetes y deben respetarse. Cuando tenga edad suficiente, puede practicarse la orden “suelta” para que el perro suelte objetos cuando el niño se lo pida.

5. Preparar el camino. Si en unos meses se espera la llegada de un bebé a casa, debemos preparar al perro para los cambios que van a tener lugar: modificar las rutinas de paseos con tiempo y de forma paulatina, enseñarle los objetos del futuro bebé para que se vaya habituando, llevar ropita y prendas del bebé antes de su llegada del hospital para que se habitúe a su olor,… Además, es importante que desde el primer momento que llegue el niño a casa, cuando estén juntos ocurran siempre cosas buenas, como premios, momentos de juego y de atenciones para que asocie la presencia del pequeño con algo positivo para él. Tan pronto se pueda, deben dar paseos juntos para que se acostumbre a la presencia del carrito durante los paseos.

Por tanto, para que niños y perros convivan de forma pacífica y positiva, todos los miembros del hogar deben poner de su parte; desde una adecuada socialización y habituación, hasta la educación tanto del perro como del niño. Todo ello siempre bajo la SUPERVISIÓN de un adulto para prevenir cualquier situación conflictiva. Niños y perros son una excelente pareja y se convertirán en grandes amigos si empezamos a construir una relación basada en el respeto desde su primer contacto.

Borja Ros Villanueva, veterinario y etólogo en Adetcan.
Adetcan es un proyecto formado por dos veterinarios etólogos y educadores caninos que prestan servicios de asesoramiento, prevención, diagnóstico y tratamiento de problemas de conducta en perros y gatos. El servicio es a domicilio. Estamos en Santiago de Compostela pero trabajamos en toda Galicia.