¿Por qué los perros gruñen y ladran a la nada?

Cuando nuestro perro empieza a ladrar o a gruñir sin motivo aparente, como si lo hiciera a la nada, resulta muy sorprendente para nosotros. Lo primero que hacemos es mirar al mismo punto al que le está ladrando para comprobar si hay algo o alguien; si no vemos nada, nos puede surgir una combinación de extrañeza, preocupación o incluso temor, ¿habrá algo o alguien y realmente no lo veo?

Este tipo de conductas puede deberse a diferentes motivos. Vamos a verlos con un poco de detalle en este artículo.

Hay algo o alguien que el perro percibe pero nosotros no

Una posibilidad de que nuestro perro ladre o gruña a “la nada” es que si haya algo o alguien que nosotros no podemos percibir pero él sí puede.

Debemos recordar que los perros ven el mundo de forma diferente a nosotros. Por ejemplo, pueden escuchar sonidos de alta frecuencia que nosotros somos incapaces de detectar. Esto quiere decir que pueden escuchar a un roedor que camina entre la pared, y que nosotros ni vemos ni escuchamos. O bien pueden escuchar sonidos fuera de casa que nosotros no percibimos (o los empezamos a escuchar más tarde).

Lo mismo ocurre con el sentido del olfato, que en el perro es hasta 100 veces más sensible que el nuestro. La memoria olfativa es muy importante en los perros, por lo que nuestro compañero podría empezar a ladrar o a gruñir si percibe un olor que le recuerda a algo desagradable.

Por tanto, el que pensemos que no hay nada ni nadie a quien ladrar, no significa que sea verdad; puede ocurrir que nosotros no lo percibimos pero nuestro perro, que tiene ciertos sentidos más desarrollados, sí lo hace.

Los ladridos pueden deberse a problemas médicos

Como siempre, ante una conducta extraña o anormal en nuestro perro, debemos valorar la posibilidad de que exista un problema médico que la esté causando.

En este tipo de conducta como ladrar o gruñir a la nada, debemos valorar la posibilidad de enfermedades neurológicas. Algunas patologías que afectan al sistema nervioso pueden dar sintomatología conductual de este tipo.

Por lo que comentábamos en el primer punto, las pérdidas sensoriales (por ejemplo, ceguera, sordera, pérdida de olfato,…) también pueden desencadenar este tipo de comportamientos al modificar la forma en que nuestro perro percibe su entorno.

Por tanto, sería muy recomendable llevar a nuestro perro al veterinario para una revisión y exploración neurológica si muestra este comportamiento de forma habitual.

Síndrome de disfunción cognitiva

El Síndrome de disfunción cognitiva (SDC) es un trastorno neurodegenerativo que afecta a perros y gatos mayores. Es similar al Alzheimer en personas, y conlleva una serie de cambios de comportamiento, entre ellos desorientación y alteración en las interacciones sociales. Dentro de los muchos síntomas con los que se puede manifestar, que el perro se quede mirando un punto fijo donde aparentemente no hay nada, es uno de ellos.

Si quieres saber más acerca del SDC, puedes leer nuestro artículo.

Aprendizaje y demanda de atención pueden motivar ladridos

Los ladridos son una de las conductas más utilizadas por los perros para captar nuestra atención. Como para nosotros muchas veces resultan molestos, cuando ladran en ciertas circunstancias tendemos a regañarles; en otras, si nos piden atención o mimos, se los damos.

Así, nuestros peludos aprenden rápidamente que si ladran, consiguen que les hagamos caso y empiezan a usar el ladrido como forma de llamar nuestra atención. Por tanto, el perro podría llegar a ladrar o a gruñir a la nada para llamar nuestra atención (en realidad, nos ladra a nosotros aunque no nos mire directamente).

Como veis, son varias las causas por la que nuestros perros pueden ladrar o gruñir a la nada. En algunas ocasiones, será necesario acudir al veterinario para descartar problemas médicos y déficits sensoriales. En otras, será de gran ayuda recurrir a un especialista en comportamiento.

En cualquier caso, si tu perro empieza a ladrar o gruñir a la nada, no debes asustarte si lo hace muy esporádicamente. Al contrario, si lo empieza a hacer de forma habitual, será el momento de buscar la ayuda de un veterinario o un especialista en comportamiento.

Adetcan

Borja Ros Villanueva, veterinário e etólogo da Adetcan .
Adetcan é um projeto formado por dois etologistas veterinários e educadores caninos que fornecem aconselhamento, prevenção, diagnóstico e tratamento de problemas comportamentais em cães e gatos. O serviço é feito em casa. Estamos em Santiago de Compostela, mas trabalhamos em toda a Galicia.