¿Por qué los perros no pueden hablar? ¿Podrían aprender?

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¿Nunca te ha pasado que miras a tu perro, él te mira también y crees que te está hablando? Si parece que nos entienden tan bien, ¿por qué no pueden reproducir palabras como sí hacen los loros? Y lo más importante: si los entrenásemos lo suficiente, ¿podrían hablarnos? La respuesta a esto es que no; al menos, no de la forma en que lo hacemos los humanos.

Los perros no pueden hablar por una simple razón: su laringe, su boca y su cuerpo no están preparados para ello. Su cerebro tampoco es capaz de procesar, entender e interpretar un alfabeto, y mucho menos las partes del lenguaje que no se dicen, como la ironía o el sarcasmo. Sí que es cierto que alguna vez nos ronronean, gruñen, se mueven y casi parece que emiten alguna palabra humana, pero no se puede decir que puedan hablar como los humanos, pero sí como los perros.

En este artículo te vamos a explicar cómo se comunican y hablan los perros, cómo hemos de entenderlos y cuáles son los límites de su expresión hablada y expresiva. Recuerda que cuentas con nuestros expertos en comportamiento canino para hacer todas tus preguntas y el resto de artículos de nuestro blog para seguir informándote.

Mi perro habla, ¿cómo es posible?

En Barkibu ya nos ha llegado más de una vez pregunta: ¿cómo es posible que mi perro hable? Pero la realidad es que no lo hacen. Sin embargo, los humanos somos muy empáticos y sugestionables. Nos resulta sencillo ponernos en la piel del otro; al fin y al cabo, somos criaturas preparadas para amar, por eso nos es sencillo. Es por ello por lo que un murmullo, una mirada y una caída de ojos, puede llegar a ser entendido como una pregunta.

Que un animal haya llegado hasta el punto de poder establecer algo parecido a una comunicación con nosotros es un gran hito por parte de los perros. Desde la antigüedad, los perros decidieron establecer una relación win-win con los humanos. Los perretes querían compañía, hogar y comida. Las personas necesitaban protección y ayuda en sus cacerías. Poco a poco, nos hemos ido conociendo más. Ellos incluso han modificado su manera de ladrar, la forma de sus ojos, las maneras de expresarse y cómo se mueven para que podamos entenderlos mejor.

¿Por qué mi perro inclina la cabeza cuando le hablo?

Los perros giran su cabeza cuando les hablas o cuando escuchan un ruido extraño. Y en ese momento te parecen los perros más adorables del mundo, ¿verdad? Si alguna vez te has preguntado por qué lo hacen ¡estás de suerte! En este vídeo hablaremos de varias teorías que intentan explicarlo ¡Dale al play y dinos cuál te ha convenido más!

Soy capaz de entender a mi perro

Los perros no entienden la ironía o el sarcasmo, pero sí son capaces de aceptar órdenes directas y establecer un código con sus cuidadores. A través de un mohín, de inclinar su cuerpo, por sus ladridos o por la posición de su cola sabremos lo que quieren decir. Lo que un perro puede decirnos es que es feliz, que quiere atenciones, que tiene hambre o sed, que quiere salir a pasear, que tiene calor o frío o que desea algo en concreto; es decir, sabe hablar a su modo para satisfacer sus necesidades primarias.

Pero el contacto directo y continuado con el humano les ha apartado de su lado más animal y primario, impregnándoles de cierta empatía. Es por ello que un perrete no solo habla a su modo de lo que le hace falta, sino también de lo que cree que necesitamos nosotros. Se puede saber mucho de un PetLover a través de su peludo, pues el estado mental del perrete o su ánimo tiene una parte de la persona que se encarga de su bienestar.

Los perros nos hablan de sí mismos y de sus cuidadores

Si comprendemos que los perros hablan con sus ladridos y con sus cuerpos, con la forma de interaccionar con el entorno o consigo mismo, entenderemos que también se comunican. Muchos perros se muerden las patas, la toman con las paredes de yeso o dan vueltas sobre sí mismos porque han empatizado con la ansiedad de sus humanos o su vida les ha afectado negativamente.

Es por ello muy importante que aprendamos a interpretar todo lo que hacen, pues es su forma de hablar. Nunca lo harán con palabras, pero sí con su actitud. Aunque todo esto te parezca muy complejo, no te preocupes, todos los que convivimos con perretes acabamos siendo capaces de entender cada uno de sus movimientos. Si tienes cualquier duda sobre una acción en concreto, contacta con nuestros etólogos.

Quizás te estés preguntando: ¿llegará un día en el que evolucionen y aprendan a hablar? Lo cierto es que sería muy, muy difícil. Su cerebro tendría que evolucionar hasta el punto de poder entendernos; y esto no es un capítulo de Rick & Morty. Mejor aprende a interpretar su forma de ser.