¿Ser vegetariano es la opción lógica si amas a los animales?

El pasado mes de abril se estrenó una interesantísima película que os recomendamos. Se llama Empatía y trata precisamente esta pregunta. Nosotros amamos los animales, vivimos a diario rodeados de ellos y son uno de los motivos por los que sonreímos cada día, es por eso por lo que que este film nos ha tocado de cerca.

No importa si tenéis un perro en casa, un conejo, un gato, un roedor o una cacatúa, sea cual sea el animal con el que compartís vuestra vida, forma parte de ella, sufrís cuando si los veis enfermos o tristes, pero entonces, si tan importantes son los animales en nuestra rutina diaria y para nuestra felicidad, ¿por qué nos lo comemos? O más bien, ¿por qué no nos comemos a un gato y sí a una gallina?

Elegir tu alimentación es una cuestión de empatía

Esta es la pregunta que nos lanza la cinta que os recomendamos. El autor, como todos nosotros, ama a su perro y en Empatía nos dice que si no es capaz de comérselo, ¿por qué sí puede servirse un plato de pollo? Pues por una mera cuestión de empatía, de afecto, de amor. Si en lugar de tener como compañero a nuestro gato tuviéramos a una gallina tampoco podríamos devorarla, ¿y por qué no? Pues porque el ser humano tiende a empatizar con los seres vivos que le rodean.

Todos los animales tienen emociones, se encariñan de otros, muestran que nos necesitan y nosotros a ellos. Si trasladamos lo que sentimos por nuestro perro, gato o roedor a otro animal que se considera apto para el consumo humano, ¿seríamos capaces de comérnoslo? Empatía responde que no, y por eso nos invita a optar por un estilo de vida vegetariano, evitando la carne de nuestra dieta.

¿Qué os parece esta cuestión? A nosotros la película nos ha hecho pensar mucho en la relación que tenemos con los animales.