Perro Betoven
Betoven

Betoven, mi perro collie macho, tiene ambiente estresante, falta de juego y tics o movimientos extraños en la cola

Quisiera saber si puedo curar Ami perro que tiene el moquillo muy avanzado y como animarlo

hace 8 meses
Información sobre Betoven
Respuesta de BarkiBot
Enfermedades más probables
Relacionadas con los síntomas introducidos y presentadas en orden de más probable a menos probable.
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Trastorno compulsivo,Tail-chasing (perseguirse la cola)

El tail-chasing (perseguirse la cola) es una conducta compulsiva, en la cual el animal da vueltas sobre sí mismo persiguiendo su cola sistemáticamente, incluso puede llegar a autolesionarse.

Como el resto de trastornos obsesivos en animales, en su origen nos podemos encontrar con varias causas:

- componente genético
- componente ambiental: reacción ante una situación de estrés o frustración, aburrimiento, etc.
- causas médicas: trastornos neurológicos, dermatológicos, traumatismos, etc.

Suele tener mayor incidencia en animales jóvenes, de cola larga y pelo largo, tendiendo a desaparecer a medida que crecen.

Generalmente este comportamiento se refuerza, de manera inconsciente e involuntaria, por un inadecuado manejo de la situación por parte de los propietarios. El estrés que genera esta situación, tanto en el perro como en el propietario, hacen que este último utilice el castigo como herramienta de control, lo cual es contraproducente, ya que se consigue lo contrario, afianzar este tipo de conducta compulsiva.

Una vez solucionada la parte médica, el siguiente paso, para conseguir modificar este comportamiento obsesivo, sería acudir a un experto en comportamiento canino (etólogo), el cual estudaría el caso en profundidad e identificaría las causas que han originado el problema; identificando los refuerzos y eliminándolos.

En estos casos, tu papel es fundamental para que el tratamiento sea todo un éxito. Las tres claves para conseguirlo son: paciencia, determinación y nunca perder los nervios.

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Trastorno compulsivo, dermatitis acral por lamido

La dermatitis acral por lamido, granuloma de lamido o forunculosis acral, es una conducta compulsiva, generalmente crónica, que se caracteriza por el lamido excesivo y compulsivo de las extremidades, tanto posteriores como anteriores, llegando a causar una lesión (heridas, úlceras, llagas) de diversa gravedad. El perro alivia el picor o escozor lamiendo la zona de manera obsesiva y causando lesiones e incluso puede llegar a morderse a sí mismo. Al hacerlo, se liberan endorfinas en su cerebro, encargadas de proporcionar sensación de bienestar y alivio; por lo que se genera un ciclo vicioso, pudiendo llegar a convertirse en un trastorno compulsivo o estereotipia si no se trata a tiempo.

En cuanto a las razas, existe una mayor predisposición en aquellas de gran tamaño como el mastín, pastor alemán, doberman pinscher, golden y labrador retriever, etc., aunque no es exclusivo.

Síntomas que podemos observar:

- lamido obsesivo
- lesión localizada (pioderma)
- localización de la lesión en la zona del carpo en las extremidades anteriores y/o del tarso en las posteriores

Las causas pueden tener un componente orgánico: alergias, procesos bacterianos, hongos, lesiones traumatológicas, etc., o conductual: trastorno compulsivo o estereotipia causado por el estrés, ansiedad, etc.

Antes de pautar un tratamiento, es importante confirmar que estamos ante un caso de granuloma por lamido y que no es un tipo de lesión asociada a otra patología.

En cuanto a su tratamiento, dependerá de la causa que ha desencadenado la dermatitis (orgánica o conductual). En función de diagnóstico, el veterinario indicará el tratamiento adecuado, bien sean antibióticos, desparasitación, así como el uso de cremas u otros tratamientos tópicos (antisépticos) para evitar la molesta sensación de escozor y picor El segundo paso, consistirá en evitar que el animal continúe lamiendo la zona a través del uso de varios elementos como el collarín o cojines hinchables, juegos interactivos, etc. Es muy importante que en este punto prime la comodidad de nuestra mascota, ya que, de lo contrario, no conseguiremos nuestro objetivo.

Si el problema tiene un origen comportamental, se recomienda un abordaje conjunto entre el veterinario y el especialista en comportamiento canino (etólogo) para poder, por un lado, curar la lesión o lesiones y por otro, tratar el problema comportamental.

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Trastorno compulsivo, da vueltas sobre si mismo, circling /Pacing

Tanto dar vueltas sobre sí mismo (circling) como realizar el mismo recorrido de manera repetitiva (pacing) son comportamientos anormales calificados como conductas o trastornos compulsivos (TC). El animal es incapaz de poner freno a esa conducta sin la intervención externa, creando un círculo vicioso.

Circling: el animal da vueltas sobre sí mismo realizando un círculo, pero no llega a autolesionarse
Pacing o síndrome del perro o gato enjaulado: el animal realiza paseos cortos de manera repetitiva, pasando por los mismos sitios. Pueden aparecer también vocalizaciones (aullidos, lloros, sonidos guturales, etc). Este tipo de conducta se suele desarrollar en aquellos animales que están enjaulados o que han permanecido bastante tiempo encerrados, también en aquellos que pasan mucho tiempo solos o aislados sin contacto social, sin apenas estímulos y sin realizar ejercicio físico.

Diagnóstico:

- Veterinario, descartar una posible causa orgánica: tu veterinario debe realizar un examen físico completo, además de las pruebas que considere necesarias, de acuerdo con la sintomatología que presente el animal
- Etólogo clínico: acudir a un experto en comportamiento animal para estudiar el caso en profundidad e identificar las causas que han originado esta conducta compulsiva (test clínico etológico)

Tratamiento:

- identificar las causas del comportamiento anormal
- elaborar una terapia conductual adecuada
- excepcionalmente será necesario complementar esta terapia conductual con un tratamiento médico-dietético o farmacológico para ayudar al animal a rebajar los niveles de estrés y ansiedad, corregir carencias vitamínicas, etc. Piensos específicos, nutracéuticos, uso de feromonas (difusores), tratamiento con psicotrópicos (ansiolíticos, antidepresivos, etc.).

Si crees que tu mascota tiene este tipo de conductas repetitivas, acude a un veterinario para que descarte un problema médico y ponte en manos de un etólogo clínico especialista en comportamiento.

En estos casos, tu papel es fundamental para que el tratamiento sea todo un éxito. Las tres claves para conseguirlo son: paciencia, determinación y nunca perder los nervios

Recuerda que estos resultados no están destinados a sustituir el consejo veterinario profesional, el diagnóstico o el tratamiento.
1 veterinario ha respondido
Veterinario MVZ Silvia Reyes Guerrero
MVZ Silvia Reyes Guerrero
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Respuesta mejor valorada

Buen día desgraciadamente el Distemper o moquillo es una enfermedad viral, si ya tiene tics o fase nerviosa es irreversible, pregunte a su médico alternativas para disminuir sus episodios y así dar mejor calidad de vida

hace 8 meses