Perro Bruno Max
Bruno Max

Bruno Max, mi perro braco de weimar macho, tiene cojera y dificultad para mover las patas traseras

esta cojeando de la pata trasera izquierda , le sacaron rayos X y salió todo bien le dieron antiinflamatorio por 4 dias y sigue cojiando .

locomotor
hace alrededor de 1 año
Información sobre Bruno Max
Respuesta de BarkiBot
Sobre el síntoma principal
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Dificultad para mover las patas traseras

La dificultad para sostenerse sobre sus patas traseras, falta de coordinación, debilidad, etc. en tu mascota, puede tener varias causas: que tenga dolor (hernias discales en ejemplares senior, tumores), problemas neurológicos, problemas musculoesqueléticos, enfermedades congénitas (ejemplares jóvenes), como consecuencia de determinadas enfermedades endocrinas, etc. Las causas pueden ser diversas y algunas de ellas graves, así que es muy importante que acudas al veterinario ante la aparición de cualquier síntoma.

Enfermedades más probables
Relacionadas con los síntomas introducidos y presentadas en orden de más probable a menos probable.
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Luxación de rótula

La rótula es un pequeño hueso situado en el parte delantera de la rodilla, necesario para la un correcto funcionamiento de la articulación. Cuando se sale de su sitio, se conoce como “luxación de la rótula”. Existen varios tipos de lesión y de gravedad.

Suele ser más frecuente en hembras adultas de razas pequeñas y en cachorros de razas grandes y gigantes. Las causas pueden ser genéticas (luxación de rótula congénita), en ese caso se transmitirá a las siguientes generaciones, o también por un traumatismo: golpe, caída, etc.

Síntomas

- dolor
- cojera leve o moderada, dependiendo del grado de luxación. En los grados menos severos, el perro, al caminar, da un pequeño saltito con la extremidad afectada (para recolocar la rótula) y continua caminando.
- crepitaciones (chasquidos en la articulación)
- disminución de la actividad: puede negarse a andar, subir al sofá, etc.
sentarse de lado

El tratamiento dependerá del grado de luxación y cojera, por lo que se debe acudir al veterinario traumatólogo para valorarlo y realizar las pruebas necesarias, como radiografías. Generalmente, se opta por la intervención quirúrgica, aunque también existen otro tipo de tratamientos conservadores.

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Artrosis

La artrosis es una enfermedad que se produce cuando las articulaciones de tu mascota se desgastan. Esta enfermedad se caracteriza por la dificultad para moverse, subir escaleras, lentitud, y dolor. Es una enfermedad muy dolorosa y molesta, ya que tu mascota se sentirá muy incómoda al mover sus patas, saltar o correr.

Los principales motivos por los que puede aparecer esta enfermedad responden a 3 factores: la edad del animal, el factor genético, determinado tanto por la herencia como por la raza a la que pertenece, y el estilo de vida que ha llevado el animal.

Es importante que tengas en cuenta que es una enfermedad degenerativa, que no tiene cura, como en los humanos. Sin embargo, existen tratamientos que mejoran mucho la calidad de vida del animal. El tratamiento consiste en eliminar o mitigar el dolor tanto con una mejora en la dieta (siempre por prescripción de un especialista en nutrición) como con la prescripción de medicamentos antiinflamatorios indicados para esta dolencia concreta.
Por tu parte, debes hacer más cómoda la vida de tu mascota. Recuerda comprarle una buena cama, existe una amplia gama en el mercado específica para este tipo de problemas. Mantenle alejado de temperaturas extremas, el exceso de frío y/o calor son igualmente perjudiciales. Aunque veas que se mueve menos por el dolor, debes animarle a que camine, el ejercicio es un buen aliado para luchar contra la artrosis. También es recomendable acudir a un especialista veterinario en fisioterapia, que puede darte una pautas de rehabilitación para mejorar la movilidad.
Ante todo, si sospechas que tu mascota puede sufrir de artrosis, debes acudir lo antes posible a tu veterinario, aunque no existe una gravedad inminente ni cura, el diagnóstico temprano nos ayudará sin duda a mejorar la calidad de vida de nuestra querido compañero.
Por otro lado, la prevención desde que son cachorros puede ayudarnos mucho a evitar o retrasar la aparición de la artrosis en nuestra mascota. Una dieta completa y adecuada a sus necesidades, el ejercicio físico, la no exposición a temperaturas extremas y el uso de condroprotectores son las principales pautas que debemos seguir para evitar esta dolencia en el futuro.

No olvides siempre consultar con tu veterinario para definir las pautas correctas para tu mascota.

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Displasia

La displasia de cadera es una enfermedad ósea genética y degenerativa que afecta a las articulaciones, sobre todo a la inserción del fémur en la cadera (displasia de cadera). Consiste en una malformación de la articulación de la cadera, que impide caminar y correr correctamente al animal. Suele tener más incidencia en perros de raza grande y gigante.

La displasia tiene un factor genético muy importante, aunque también influyen otros factores como la obesidad, las condiciones en las que viva el perro, el tipo de alimentación, factores ambientales, etc.

En algunos casos la enfermedad no se muestra desde cachorro, sino que va evolucionando con el tiempo y los síntomas comienzan a aparecer cuando del perro ya es adulto. En otras ocasiones, los animales son portadores pero no llegan a manifestar nunca la enfermedad.

Los principales síntomas que debemos de tener en cuenta si sospechamos que nuestro perro puede sufrir displasia de cadera son:

- inactividad
- movimientos extraños con las patas traseras, corre como si fuera un conejo
- aproximación de las patas traseras al caminar, llegando incluso a cruzarlas en algunos casos
- dolor al subir escaleras
- rigidez de las patas traseras
- cojera
- dolor a la palpación

El diagnóstico se centra en una exploración física y manipulación de la zona de la cadera, apoyado en radiografías de la zona, para comprobar el grado de displasia que sufre el animal. Una vez que el veterinario identifique el grado de displasia, procederá a recomendarte el mejor tratamiento para tu mascota.

Al ser una enfermedad genética y degenerativa no tiene cura como tal, aún así existen dos tipos de tratamiento diferentes, que se aplicarán dependiendo del grado de la displasia y de la edad del animal.
El tratamiento médico se basa en antiinflamatorios para disminuir la inflamación de la articulación, analgésicos para controlar el dolor, condroprotectores para proteger los cartílagos y terapia física o rehabilitación. Por otro lado se recomienda una buena alimentación, ejercicio físico, moderado y constante, y control del peso del animal.

En cuanto al tratamiento quirúrgico, suele recomendarse en casos severos con un alto grado de displasia. Existen varias técnicas, su veterinario te explicará y recomendará la mejor según sea su caso.

A parte de lo que te recomiende tu veterinario, si tu perro sufre displasia, tu principal objetivo debe de ser mejorar su calidad de vida al máximo.
sácale a pasear más. Paseos cortos, pero más a menudo. El ejercicio moderado es muy recomendable para mejorar su estado físico.
cuida su dieta. El sobrepeso es el principal enemigo de las articulaciones. Restringe su dieta, que sea rica y adecuada para su raza y edad (siempre bajo supervisión veterinaria)

Recuerda que un perro con displasia, si recibe los cuidados adecuados, puede disfrutar de una vida larga y normal.

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Hernia discal

Las hernias discales se producen cuando los discos intervertebrales se salen de su posición natural y comprimen la médula espinal. Es una de las patologías más comunes cuando el perro presenta inmovilidad o dificultad para mover sus patas traseras. El pronóstico de este tipo de lesiones es bueno, siempre y cuando se sigan las pautas recomendadas por el veterinario y fisioterapeuta.

Existen varios tipos de hernias y grados de afectación, dependiendo de la edad, raza y zona del disco afectada.

Los síntomas pueden variar dependiendo de dónde se origine la hernia.

- dolor
- cojera
- parálisis de las patas traseras o arrastra las patas
- falta de coordinación en el movimiento (paresia)
- dificultad para mantener el equilibrio
- pérdida de masa muscular en la zona
- pérdida de sensibilidad en la zona
- problemas de incontinencia urinaria o fecal

El veterinario podrá realizar el diagnóstico teniendo en cuenta el historial clínico de la mascota, la raza, edad, los síntomas que presenta, así como la realización de una radiografía de la columna vertebral y un examen neurológico completo.

El tratamiento a seguir dependerá de la gravedad y del tipo de hernia. En los casos menos severos, se suele optar por tratamientos conservadores: reposo, analgésicos y antiinflamatorios pautados por su veterinario. Cuando estos no dan resultado o el caso es más grave, la opción quirúrgica y rehabilitación son los tratamientos a seguir.

Si observas alguno de estos síntomas en tu mascota, debes acudir de forma urgente al veterinario para que verifique de qué trastorno se trata.

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Picos de loro (discoespondilosis)

La espondilosis, pico de loro o discoespondilosis, es una patología propia del envejecimiento de nuestra mascota. Como la artrosis, es un proceso degenerativo que afecta a la estructura ósea, principalmente de la columna vertebral y de los discos vertebrales. Consiste en la formación de espolones óseos (osteofitos) en la parte inferior y lateral de las vértebras. Como consecuencia, el espacio entre ellas se reduce y se produce un desgaste debido al roce continuo, perdiendo movilidad y elasticidad. Aunque su incidencia es mayor en los caninos, cada vez más se diagnostica en felinos.

El sobrepeso, problemas o alteraciones en la formación del colágeno de las articulaciones, malformaciones en la columna, microtraumatismos reiterados, alteraciones en la marcha y sobre todo la edad son las principales causas de esta patología tan dolorosa para nuestras mascotas.

Síntomas o signos característicos:

- dolor
- cojera en frío
- rigidez
- atrofia muscular
- decaimiento

Para el diagnóstico se tendrá en cuenta el historial clínico de la mascota, análisis de la marcha, manipulación y examen radiológico de la columna.

Generalmente el tratamiento es conservador y se abordará desde varios frentes (dependiendo del grado de afectación), mejorando notablemente su calidad de vida.

- mejora de las condiciones físicas: control de peso, fortalecer la musculatura, nutrición adecuada, etc.
- cambio en los hábitos de vida y reeducación postural: caminar, ejercicio moderado, etc.
- tratamiento farmacológico para aliviar el dolor a base de antiinflamatorios, corticoides, analgésicos, etc.
- fisioterapia

Esta enfermedad compromete seriamente la calidad de vida del animal, ya que puede llegar a ser muy dolorosa y limitante. Lleva a tu mascota cuanto antes al veterinario para poder tratarla y mejorar su calidad de vida.

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Botulismo

El botulismo es una enfermedad bacteriana provocada por la ingesta de carne cruda, animales muertos o incluso vegetales en descomposición. Es una enfermedad poco común, pero seria y peligrosa.

El principal síntoma que se manifiesta es la debilidad de las patas traseras, que luego se traslada a las 4 extremidades provocando parálisis. Esta parálisis puede extenderse a todo el cuerpo, llegando a producir una parada cardiorrespiratoria; por ello es importante acudir al veterinario con urgencia.

El proceso de parálisis puede durar de entre 12 y 24 horas. El diagnóstico del veterinario se basará en las evidentes manifestaciones físicas del animal y en un análisis de sangre, heces o incluso vómito, en el caso de que existiera.

El tratamiento tiene que ser siempre pautado por un profesional y vendrá determinado por el grado de intoxicación en el que se encuentre el paciente. El animal suele quedarse internado para una mejor supervisión, en algunos casos es necesaria la alimentación intravenosa o incluso la respiración asistida. El tratamiento con una antitoxina tipo C permitirá neutralizar la toxina botulínica y la recuperación del animal será progresiva, puede durar entre 1 a 3 semanas en general.

Si identificas alguno de los síntomas o sabes que tu mascota ha ingerido carne cruda en mal estado o algún cadáver de otro animal, no dudes en acudir a tu veterinario y realizar un análisis para descartar esta peligrosa enfermedad.

Recuerda que estos resultados no están destinados a sustituir el consejo veterinario profesional, el diagnóstico o el tratamiento.
Fotos adjuntas
Bruno Max, mi perro braco de weimar macho, tiene cojera y dificultad para mover las patas traseras
1 veterinario ha respondido
Veterinario Elena Laguno
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Elena Laguno
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Respuesta mejor valorada

A lo mejor tiene alguna rotura muscular que en una radiografía no se puede ver.
Lo importante es que no tenga fractura y que en la exploración se haya descartado un problema de ligamentos.
Se puede llevar a un traumatólogo veterinario para que le haga otras pruebas y pueda disgnosticar.

Un saludo

hace alrededor de 1 año
El dueño de Bruno Max está muy agradecido
"Muchas Gracias "