Perro Kayla
Kayla

Kayla, mi perro cruce de labrador hembra, tiene mal apetito, fluido vaginal blanquecino o verdoso y vagina abultada o inflamada

Tiene quince días de castrada de una piometra,hoy le está saliendo un flujo,tiene la vulva inflamada y el vientre,no se quiere levantar ni para comer,y la veterinaria que la operó,no la ha valorado .
Estoy muy preocupada y estresada,la he cuidado bien.😔

digestivo
hace 3 meses
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Respuesta de BarkiBot
Sobre el síntoma principal
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Fluido vaginal blanquecino o verdoso

Si tu mascota presenta una secreción vulvar de aspecto blanquecino o verdoso, acompañada de otros síntomas como: decaimiento, aumento de la frecuencia en las micciones o viceversa, bebe más de lo habitual... Puede ser debido a procesos infecciosos en su tracto urinario o en su aparato reproductor, como una infección uterina o piometra, que se caracteriza por un acumulo de pus en su interior, frecuente en hembras que han alcanzado la madurez sexual y no están castradas. En este caso, se consideraría un urgencia veterinaria, pues es una alteración grave y con consecuencias potencialmente mortales si no se trata a tiempo.

Acude a su veterinario para que pueda identificar la causa y poder tratarla antes de que existan complicaciones de difícil solución.

Enfermedades más probables
Relacionadas con los síntomas introducidos y presentadas en orden de más probable a menos probable.
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Pancreatitis

La pancreatitis es una enfermedad del páncreas, órgano situado en el abdomen, que ayuda al cuerpo a digerir los alimentos. Durante la digestión, el páncreas secreta unas enzimas en el tracto digestivo que ayudan a procesar los alimentos ricos en grasas. Cuando se inflama se produce la pancreatitis.

La pancreatitis puede ser aguda, ocurre de manera repentina, o crónica. Al igual que en los humanos, ambas pueden ser leves o graves, llegando a ser potencialmente mortales si no se tratan.

Síntomas

- pérdida de apetito
- diarrea
- vómitos
- depresión, cansancio, letargo
- dolor abdominal
- fiebre

En los casos más graves

- fiebre alta
- deshidratación
- presión arterial elevada

Para el diagnóstico de la enfermedad se debe acudir al veterinario, el cual, mediante un examen físico y el historial clínico, podrá determinar si padece esta enfermedad. Aunque no existe una única prueba para diagnosticarla, inicialmente se pueden incluir análisis de sangre, radiografías, ecografía abdominal (para localizar alguna anomalía o descartar otras posibles causas). Generalmente, junto con las pruebas anteriores, se realizará la medición en sangre de algunas enzimas pancreáticas, como la lipasa y amilasa, para llegar al diagnóstico definitivo.

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Celo en gatas

El celo es el periodo del ciclo sexual de las gatas en el que se muestran receptivas hacia los machos.
Al igual que en las perras, la llegada a la pubertad o madurez sexual dependerá de varios factores como la raza, edad, estado de salud y factores externos (acceso al exterior, presencia de otros machos cerca, horas de luz, etc.). Generalmente alcanzar esta etapa entorno a los 6 o 9 meses de edad. Como curiosidad: las razas de pelo largo suelen tener el primer celo más tardío que las de pelo corto.

Sin embargo, a diferencia del celo de las perras, que solo tienen 2 al año, las gatas pueden tener varios periodos de celo a lo largo del año con un intervalo de entre 2 a 3 semanas entre uno y otro, coincidiendo sobre todo con los meses con mayor horas de luz como en la primavera o verano.

Estas son las fases del ciclo sexual de una gata. Es importante conocerlas para detectar posibles problemas de salud y prevenir camadas indeseadas (en este caso, la mejor opción sería la esterilización):

1ª fase de proestro (primeros síntomas de celo)
- maullidos de reclamo, vocalización y comportamiento más afectuoso
- no deja que la monten

2ª fase de estro/celo
- signos de celo más evidentes: maullidos, vocalización más exagerada y restriega o roza continuamente

3ª fase de anestro - reposo

Durante el periodo del celo, se aconseja que, si no quieres tener camadas indeseadas, cierres las ventanas, balcones o evites que pueda escaparse o que algún macho pueda llegar a ella. Para evitar este tipo de situaciones que le generan estrés, ansiedad y sobre todo camadas no deseadas, la mejor opción es la esterilización, y cuanto antes mejor. No es necesario esperar a que tenga el primer celo, se ha demostrado que la esterilización temprana reduce significativamente el riesgo de padecer en un futuro problemas relacionados con su aparato reproductor: embarazos psicológicos, infección de las mamas o mastitis, infecciones graves de útero (requieren intervención veterinaria de urgencia), tumores mamarios, etc.

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Piómetra

La piometra es una enfermedad infecciosa causada por bacterias que se acumulan en el útero de las hembras no castradas. Se caracteriza por la presencia de pus en el útero o matriz.

Suele darse en hembras de mediana edad (8 y 10 años), aunque también puede darse en hembras jóvenes que están bajo tratamiento hormonal con estrógenos (métodos anticonceptivos).

Los signos clínicos suelen manifestarse después del primer o segundo mes del celo.

- secreción purulenta a través de la vulva (no en todos los casos)
- decaimiento y depresión
- vómitos y mareos
- bebe más agua de lo habitual y orina más cantidad (síndrome de poliuria-polidipsia)
- disminución del apetito
- deshidratación aguda que lleva a la muerte del animal

Tipos de piómetra:

- cuello cerrado: pronóstico más grave, ya que el pus no puede salir al exterior. Es vital actuar cuanto antes para que pueda superarlo. Se produce una deshidratación aguda, shock y muerte del animal. Los signos que podemos observar serían: pérdida de apetito, depresión, vómitos y mareos, síndrome de poliuria-polidipsia (bebe más y orina más cantidad), no hay secreción vulvar.

- cuello abierto: pronóstico menos grave, pero también necesita tratarse cuanto antes, pues de no hacerlo el desenlace sería el mismo que en caso anterior. Signos: secreción purulenta vulvar, síndrome de poliuria-polidipsia (bebe más y orina más cantidad) y depresión o letargia.

El diagnóstico: anamnesis (preguntas al propietario para identificar el tipo de piómetra), valorar signos clínicos y descartar otro tipo de patologías mediante el diagnóstico diferencial. En algunos casos menos claros pueden realizarse otras pruebas diagnósticas complementarias como analíticas (recuento de glóbulos blancos y función renal), radiografías de abdomen o ecografías del aparato reproductor.

Generalmente, el tratamiento recomendable es quirúrgico, ovariohisterectomía, sobre todo en el caso de piometra de cuello cerrado. Previamente se rehidratará al animal mediante fluidoterapia para evitar el shock. Tratamiento complementario antibiótico de amplio espectro. El tratamiento médico solo se realiza en algunos casos de piómetra de cuello abierto, si el propietario quiere criar, aunque no es recomendable, ya que el riesgo de recurrencia en alto.

Si observas estos síntomas, acude cuanto antes a su veterinario, ya que el tiempo juega en su contra.

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Empacho o indigestión

El empacho o indigestión es el malestar que se produce por comer en exceso, esto provoca que el aparato digestivo de nuestro animal de compañía tenga que trabajar más para poder digerir esa alta cantidad de comida.
Los principales síntomas que se determinan un empacho o indigestión son:

Vómito
Inflamación excesiva del abdomen,
Babeo y jadeo sin motivo aparente
Apatía
Malestar general

El diagnóstico debe ser determinado siempre por un profesional veterinario, aunque parezca que un empacho no es algo grave puede llegar a serlo en algunos casos en los que puede provocar torsión gástrica, enfermedad muy urgente y peligrosa.

Lo más importante es que la mascota evacue el alimento que le produce el malestar y el empacho, vía oral o vía anal de manera natural.
Si ha vomitado y ha parado de hacerlo, y parece que se recupera, el tratamiento consiste en controlar la ingesta de alimento. Un periodo de ayuno de algunas horas tras el último vómito y la ingesta progresiva de alimento en pequeñas cantidades hasta la recuperación total del animal.
Es importante que disponga siempre de agua fresca pero en cantidades moderadas, ya que la ingesta masiva de agua puede provocar también la torsión estomacal.
En el caso que la mascota siga vomitando o con ganas de vomitar después de expulsar el alimento es muy importante que acudas rápidamente a tu veterinario para que puede acabar con los síntomas y valorar el estado general del animal.

Lo mejor que puedes hacer para prevenir este tipo de enfermedad es controlar la alimentación de tu mascota, si es muy ansioso comiendo ten cuidado con las cantidades,e s mejor que le des más veces al día menos cantidad. No olvides que este tipo de empachos producen una irritación del tracto digestivo, darle comida antes de dejar que se recupere puede provocar que la enfermedad se alargue.

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Obstrucción intestinal

La obstrucción intestinal ocurre cuando la comida o las heces no pueden salir del intestino. Las causas más frecuentes de obstrucción intestinal son la presencia de un cuerpo extraño dentro del intestino del animal (juguetes, huesos, piedras, plásticos, cuerdas...) Los cuerpos extraños pueden producir obstrucciones intestinales parciales o totales. Es muy importante acudir al veterinario cuanto antes para extraer el cuerpo extraño del interior de la mascota.

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Dilatacion o torsión gástrica

La torsión gástrica en perros es un síndrome que afecta al aparato digestivo, producido por una sobre dilatación de los ligamentos de la pared gástrica del estómago, lo que a su vez provoca la torsión del órgano principal. Esta torsión bloquea la salida de gases y alimentos y estrangula los capilares de la zona cortando el flujo normal del aparato digestivo, es decir, el estómago está lleno y no puede vaciarse por ninguna vía, ni hacía los intestinos ni hacia la boca.

Es una enfermedad muy grave y con una mortalidad alta aproximada del 20-30%. Es importante identificar bien los síntomas y acudir con urgencia a un veterinario para que pueda salvar la vida de nuestra mascota. Es más común en perros de raza grande o gigante, aunque ninguna raza está exenta de padecer esta dolencia.

La principal causa que provoca este síndrome es la ingesta masiva de comida y bebida después de realizar ejercicio físico, esto provoca la acumulación de gases y la dilatación estomacal. Si es mucha la cantidad, los ligamentos no soportan la presión y producen la torsión gástrica. Existen también factores psicológicos como el estrés, que pueden provocar esta dolencia, pero es una causa menos probable.

Los primeros síntomas que se presentan son:

- vómitos fallidos y náuseas. El perro intenta vomitar y no puede.
- intranquilidad e incomodidad. El perro se muestra incómodo: se tumba, se levanta y evita tumbarse sobre la barriga.
- dilatación abdominal. La parte del estómago se ve inflamada y con dolor al tacto
- salivación y jadeo constantes.
- apatía y debilidad. Según se va desarrollando el problema el perro se encontrará peor, más débil y sin ganas de hacer nada.

El diagnóstico debe de ser rápido, el veterinario reconocerá los síntomas rápidamente, teniendo en cuenta factores como la raza, la edad y los hábitos del perro, además puede apoyarse en pruebas radiológicas para ver el estado en el que se encuentra el estomago.

El tratamiento debe ser realizado siempre por un veterinario cualificado y consiste en la descompresión del estómago; para ello sedará al animal e introducirá una sonda gástrica por la boca para realizar un lavado de estómago y acabar con la hiper dilatación de la zona. En algunos casos, es necesaria una cirugía más complicada, que consiste en vaciar el estómago mediante una vía directa, realizando una punción en el órgano para extraer el contenido que provoca la torsión. Una vez realizado el vaciado del estómago, se puede realizar una cirugía preventiva que consiste en fijar parte del estómago a la pared costal, y así evitar nuevas torsiones.

Pronóstico: el estado de maduración de la enfermedad en la que se encuentre el paciente es clave para su recuperación, cuanto más avanzado esté, más complicado será salvarle la vida. En etapas tempranas la recuperación es casi segura, pero en otros casos, en los que comienza a aparecer necrosis en los tejidos, la tasa de mortalidad es alta incluso después de la cirugía abdominal. La recuperación suele ser favorable después de las siguientes 48 horas a la operación. El animal deberá de permanecer ingresado al menos dos días para comprobar cómo evoluciona. No escatimes en visitas, y menos cuando esté ingresado, seguro que te lo agradecerá.

Como medidas preventivas, te recomendamos:

- evitar la ingesta de grandes cantidades de comida, fraccionando la dosis en varias veces a lo largo del día
- evita que beba mucha agua de golpe. Quítale el cuenco del agua si ves que se pasa con las cantidades, espera unos minutos y vuelve a dejarselo
- controla el ejercicio físico al que sometes a tu mascota, en la moderación está la clave
- evita cualquier situación que pueda producirle estrés.

Una vez más recalcar la importancia de acudir con urgencia al veterinario si identificas algunos de los síntomas descritos anteriormente, el tiempo corre en contra de la vida de mascota.

Recuerda que estos resultados no están destinados a sustituir el consejo veterinario profesional, el diagnóstico o el tratamiento.
Fotos adjuntas
Kayla, mi perro cruce de labrador hembra, tiene mal apetito, fluido vaginal blanquecino o verdoso y vagina abultada o inflamada Kayla, mi perro cruce de labrador hembra, tiene mal apetito, fluido vaginal blanquecino o verdoso y vagina abultada o inflamada
1 veterinario ha respondido
Veterinario Elena Laguno
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Elena Laguno

Se requiere llevarla hoy mismo a otro veterinario para que la examine,ya que en la ovariohisterectomía realizada,puede que haya quedado resto de cuello uterino infectado y por eso se deba el flujo vaginal y dicha sintomatología o quizás haya otra causa,pero de todas formas se necesita que la traten cuanto antes.

Un saludo

hace 3 meses