A mi gato le duele la boca, ¿es una infección bucal?

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El tratamiento para las infecciones bucales en gatos no siempre es capaz de revertir la enfermedad, como con una estomatitis linfocítica, por lo que la mejor forma de evitarlas e impedir que le duela la boca es a través de la prevención. Un correcto cepillado diario, una buena alimentación, ejercicio y agua le ayudará a prevenir cualquier tipo de problema bucal.

En este artículo, nuestros veterinarios te explicarán cómo detectar una posible infección de la boca a tiempo a través de síntomas como el dolor de boca, el mal aliento y otros signos, cuáles son las más preocupantes, qué hacer y cuándo ir al médico. Recuerda que si tienes cualquier duda, cuentas con nuestros veterinarios online para ayudarte.

¿Los antibióticos son buenos para la gingivitis en gatos?

Antes de empezar, lo que sí que queremos recomendarte es que aunque creas que tu gato tiene gingivitis u otra infección, nunca lo automediques. Los antibióticos u otros tratamientos tienen que ser recetados por un veterinario. Nunca recurras a los humanos, pues por su dosis o por un mal diagnóstico, podrías matarlo.

Si a tu gatito le duelen los dientes o le cuesta masticar, puede que esté sufriendo una infección. Todos estos problemas tienen siempre una causa común: un mal cuidado de sus piezas dentales. Es común en muchos cuidadores de gatos o perros no preocuparse por el cepillado de sus animales. Al no limpiarlos, se acumula la placa bacteriana que acaba degenerando en sarro.

Cómo limpiarle los dientes a mi gato

Siempre que presente dolor, llévalo al veterinario porque es posible que esté sufriendo una infección o se haya dado un golpe. Algunos mininos suelen presentar infecciones dentales aunque el cuidado que hayas tenido con su boca sea máximo, pues al salirle los primeros dientes pueden producirse algunas enfermedades.

Una vez aplacada la infección, o si está bien y quieres prevenir infecciones, compra un cepillo blandito y pequeño específico para gatos y adquiere una pasta también específica para ellos. Al principio te costará un poco que acepte que vas a limpiarle tú los dientes. Lo mejor es que vayas poco a poco. Lo primero es que intentes hacerlo cuando esté cómodo y tranquilo en un momento del día en el que esté relajado.

Compra varias pastas de dientes y haz que las pruebe hasta que haya alguna que no rechaza. Hazle un leve masaje con los dientes en las encías hasta que se acostumbre a ti. Tras ello, ya podrás cepillárselos, ¿y cada cuánto tiempo? Intenta hacerlo todos los días o lo más frecuentemente que puedas y te lo permita.

A mi gato le puede masticar, ¿tiene una infección?

Hay varios tipos de infecciones de más o menos gravedad que podrían hacerle mucho mal, hacerle perder los dientes o daño en los órganos, pues la infección podría filtrarse por su torrente sanguíneo y aterrizar en sus víctimas. Además del sarro, el gato puede sufrir gingivitis de leve a severa. En su primera fase tan solo presentará un cierto enrojecimiento, pero cuando sea grave le dolerá muchísimo, no podrá masticar y se pasará el día escupiendo saliva.

La gingivitis se puede curar mediante medicamentos y antibióticos recetados por un veterinario, así como con una correcta higiene dental, pero si hacemos la vista gorda y no lo llevamos al médico podrá sufrir muchísimo.

A mi gato anciano le faltan dientes, ¿por qué?

Enfermedades como periodontitis pueden destrozarle las raíces y el hueso a los dientes de tu gato. Suele darse en gatos que ya son mayores y suele causar infecciones graves en los gatos. Otra enfermedad habitual en gatos mayores es la resorción dental, que pueden provocar que el mismo diente se parta.

Estas dos enfermedades son muy, muy dolorosas para él. En ocasiones incluso hay que recurrir a la cirugía y a fuertes calmantes. La mejor forma de conseguir que tu gatito llegue a una edad avanzada y goce de una buena salud dental es cuidar su higiene y su alimentación.

Lo ideal es que desde pequeñito le acostumbremos a limpiarse los dientes, estableciendo un horario que se repita día tras día para que no se ponga nervioso. Si lo hacemos, evitaremos que las infecciones dentales le ataquen. En caso de que le huela el aliento, muestre dolores, no mastique, tenga las encías enrojecidas, le falten dientes o sangre, no debes ni empezar a limpiarle los dientes en ese momento ni tampoco darle antibióticos.

Tu gato necesitará el apoyo del veterinario para arreglarle la boca y darte los consejos pertinentes para que nunca más vuelva esa infección.