Castración, ¿una solución a los problemas de conducta?

Nuestro equipo está formado por veterinarios, etólogos, y expertos en contenido sobre salud animal.

A menudo ante un problema de comportamiento se piensa en la castración como la solución definitiva o parte del tratamiento necesario para resolverlo. Sin embargo, muchas veces esto es un error, ya que la conducta de nuestras mascotas depende de diversos factores: hormonas y neurotransmisores, experiencia y aprendizaje, funcionamiento de los órganos de los sentidos, factores ambientales (entorno, educación, experiencias vividas,…). Esto implica, por tanto, dos cosas muy importantes:

  • Que sólo aquellos comportamientos influidos por las hormonas sexuales podrán verse modificados por la castración.

  • Que el efecto de la castración depende de factores como la edad, el sexo, la especie y la experiencia de nuestra mascota.

Castración SÍ vs. castración NO. Te ayudamos a resolver el misterio

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A continuación veremos qué conductas dependen de las hormonas sexuales y, por tanto, podrían solucionarse o mejorarse mediante la castración (machos) y esterilización (hembras), y las diferencias en el efecto según algunos de estos factores mencionados.

  • Marcaje: es más común en machos que en hembras. El marcaje sexual, que el perro realiza orinando en diversos lugares (a menudo verticales), depende de las hormonas sexuales. Por tanto, la castración puede ser útil en el tratamiento de problemas de marcaje sexual y es uno de los casos en que su recomendación está justificada.

  • Vagabundeo o roaming en inglés: Se trata del “escapismo” de muchos perros debido al olor del rastro de una perra en celo. Los machos de nuevo suelen ser los que muestran esta conducta predominantemente. Todos conocemos casos de perros que han escapado de su casa cuando la perra de algún vecino estaba en celo. Puesto que la castración elimina o reduce la libido o apetito sexual, también será útil para evitar que tu compi trate de escapar en busca de pareja.

  • Conducta de monta: Cuando la motivación de la monta es sexual (y no por estrés, ansiedad o juego), las castración se muestra eficaz hasta en un 50% de en el caso de los machos.

  • Conducta sexual: Por supuesto, en este caso no hay dudas de la recomendación de castrar a nuestra mascota; sin embargo, mientras que en hembras el efecto es completo e inmediato, debes saber que en machos el efecto de la castración es variable y no inmediato, ya que dependerá de la experiencia sexual que tenga. En un macho de cierta edad que haya montado varias veces, el efecto será previsiblemente menor (o incluso nulo) que en un perro joven que no haya montado nunca a una hembra.

  • Agresividad: Es el comportamiento donde existe mayor confusión a la hora de valorar la castración como solución o parte del tratamiento. Solo aquellas agresividades en las que las hormonas sexuales tienen un papel fundamental son susceptibles de ser tratadas mediante la castración. Así, la intrasexual y la jerárquica (entre perros, a menudo del mismo sexo) y según evidencias las agresividades ofensivas como la motivada por protección de recursos o la agresividad por dominancia se podrían beneficiar de sus efectos.

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Ahora bien, aquí hay una gran variación en cuanto al efecto según la edad del perro y el sexo:

Cuanto más tarde se castre al perro, menor será la probabilidad de éxito del efecto de la castración; el motivo es muy sencillo: el aprendizaje. Hay que tener en cuenta que la conducta no solo depende de hormonas, sino también del aprendizaje del perro, que será mayor cuanto más tiempo haya estado mostrando la conducta agresiva.

Sexo: en hembras, la esterilización solo es útil si la agresividad está relacionada con el celo. De lo contrario, es contraproducente ya que hay estudios que demuestran que la esterilización puede incrementar la agresividad en hembras cuando no está relacionada con el momento de celo.

Como ves, solo algunas conductas pueden ser modificadas por la castración. Factores como el sexo, la edad y la experiencia del animal afectarán a la eficacia de esta pauta de tratamiento. Por ello, especialmente en casos de agresividad, es importante consultar con un etólogo. Esto es necesario porque sin un diagnóstico adecuado del problema no tiene sentido castrar a nuestra mascota para tratar de solucionar una conducta indeseada. Además, el clínico puede valorar el posible pronóstico de la eficacia de la castración en base a los factores que hemos comentado. Por otro lado, en muchos casos la castración debe ir acompañada de un programa de modificación de conducta para obtener mejores resultados.

Finalmente, como sabes la castración y esterilización evita camadas no deseadas y, cuando se realizan de forma temprana, ayudan a prevenir ciertas patologías como tumores de mama, infecciones de útero, hiperplasia prostática en machos.

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Por lo tanto, ante la cuestión de castrar o no a tu mascota, debes valorar las ventajas que presenta a nivel de salud y prevención de las conductas que hemos visto en este artículo; cuando la decisión se base en tratar de solucionar un problema de comportamiento, no dudes en consultar a un etólogo para que valore el caso y te asesore de la mejor forma.

Borja Ros Villanueva, veterinario y etólogo en Adetcan.
Adetcan es un proyecto formado por dos veterinarios etólogos y educadores caninos que prestan servicios de asesoramiento, prevención, diagnóstico y tratamiento de problemas de conducta en perros y gatos. El servicio es a domicilio. Estamos en Santiago de Compostela pero trabajamos en toda Galicia.