¿Cómo conseguir que mi gato sea mas cariñoso y menos agresivo?

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¿Quieres que tu gato sea más tranquilo, cariñoso y sociable? Muchos cuidadores afirman preocupados que sus gatos son demasiado ariscos y que incluso se han vuelto agresivos, distantes y desagradables. Por fortuna, aunque los gatos tengan fama de ser asociales, lo cierto es que con un par de trucos podemos conseguir que nos amen y que se conviertan en perfectos compañeros.

Lo que te vamos a contar hay que aplicarlo cuando tu gato es un minino o cuando lo acabas de adoptar. En caso de que necesites cambiar el comportamiento de un gato adulto lo tendrás mucho más difícil. A estas edades, su forma de ser se debe a una mala educación, a un trauma o puede estar malhumorado por culpa de una herida o una enfermedad.

Si cambia de humor de forma brusca lo mejor es que consultes a un veterinario. Si intentas volver cariñoso a un gato adulto que acabas de conocer, lo ideal es contar siempre con un etólogo. En Barkibu podremos ofrecerte especialistas en tu ciudad.

Cómo conseguir que mi gato sea más tranquilo y sociable

En primer lugar tienes que comprender que un gato es un ser vivo con su propia personalidad, sentimientos, necesidades, forma de dar afecto, rutinas y cosas que le gustan y otras que no. No todos los gatos son iguales. Algunos son más solitarios pero otros son más mimosos. Hay una gran parte de su forma de ser que es carácter herededado, pero otra que puedes conseguir a través de la educación. Lo importante es que si te lo curras, tu gato te acabará queriendo un montón.

Aunque cada animal es único, los gatos suelen tener una cosa en común: son independientes. Si no les hacemos caso, si no los llamamos y nos esforzamos en ser parte de su vida, se irán distanciando poco a poco de nosotros, algunos incluso hasta pueden llegar a abandonar el hogar. Es por ello que es importante que te propongas que comprenda que tú eres el que le da la comida y que eres una fuente de juegos y diversión.

En cuanto a lo segundo, a cada gato le va una diversión diferente. Algunos adoran trepar, otros prefieren juegos de perseguir o de encontrarte. Lo importante es que encuentres uno que lo agote, que lo divierta y que le permita pasar tiempo contigo. La idea no es que lo fuerces a que se quede quieto cuando lo abraces, sino que lo agotes con juegos y él disfrute contigo. Eso lo acercará más a ti.

¿Cómo lograr que mi gato se deje acariciar?

Hay dos momentos en los que tienes que conseguir que sepa qué nombre tiene y que sea capaz de relajarse a tu lado. Uno es cuando está cansado y se acerca a ti tras los juegos, el otro es cuando está comiendo. En estos dos momentos, los gatos suelen estar receptivos al cariño, así que aprovecha para acariciarlos. No les toques ni las patitas, ni las colas, ni el lomo o la parte del vientre, empieza por la cabeza y luego baja hasta su espalda, poco a poco y con dulzura.

Recuerda que no todos los gatos se dejan acariciar en estos momentos, pero si insistes en estar a su lado durante estos dos momentos del día (siempre sin ser pesado, ojo), es muy posible que tu gato te acabe buscando. Eso sí, estos trucos hay que empezar a hacerlos desde que es pequeñito.

Lo ideal es que combines esto con el refuerzo positivo. Para reeducar a tu gato no puedes hacerlo a base de gritos, quejas y mucho menos con golpes. Si esta es la manera con la que te diriges a tu felino, es normal que te deteste. Piensa que cada vez que le impides hacer algo que es parte de su naturaleza: como comerse las plantas que tienes en tus macetas, se frustará, se estresará y bufará.

El refuerzo positivo consiste en premiar las cosas que hace bien, pero no en ser severo con lo que hace mal. No le pegues, no te enfades. Cuando realice una acción inapropiada sé directo, con un no es bastante. Si insiste, di otro ‘no’ de forma firme pero calmada. Una vez que desista, dale algo rico de comer. Lo mejor es aprovechar este momento para darle alguna golosina natural que le siente bien, como la manzana; no queremos que nuestro gato se ponga obeso.

Consejos finales para que tu gato sea más cariñoso que antes

Si tienes que reeducar a un gato adulto, recurre al refuerzo positivo y a un etólogo. Si es un cachorro, permanece a su lado cuando coma y juega mucho con él. No le regañes, solo corrígele y prémiale cuando hace algo bien. Poco a poco, se volverá a ser más sociable.