Cómo habituar a tu mascota al transportín

Nuestro equipo está formado por veterinarios, etólogos, y expertos en contenido sobre salud animal.

El transportín o las jaulas de transporte pueden ser un recurso muy útil para muchos propietarios en determinadas circunstancias: evitar destrozos en casa cuando el perro se queda solo, viajar con nuestras mascotas en coche o transporte público, o llevar a nuestro perro o gato al veterinario.

Sin embargo, es importante que nuestra mascota se sienta a gusto y relajada cuando esté dentro del transportín o de la jaula. En caso contrario, no querrá ni ver este "artilugio", ya que lo pasará mal cuando vaya en su interior.

Si tu mascota nunca ha tenido contacto con un transportín, es fácil y rápido conseguir una buena habituación a él. Además, a los perros y gatos les suelen gustar los lugares semicerrados y en penumbra, ya que se asemejan a una cueva o madriguera.

Para conseguir que tu perro o gato se habitúen a la jaula o transportín y no lo asocien con algo negativo, sigue estos tres sencillos pasos:

1) Coloca en una estancia de la casa el transportín desmontado o la jaula plegada. De esta forma el primer contacto de nuestra mascota con estos elementos será menos intenso y amenazante. Deja que se aproxime a ellos por sí solo y refuérzale cuando lo haga: dile "¡muy bieeen!" con voz suave y dale algún premio.

Si le cuesta aproximarse, NO le obligues (especialmente si se trata de un felino), ya que podrías generar un problema de miedo hacia el transportín. En su lugar, llama su atención con su juguete favorito o una chuche que le guste mucho, anímalo a llegar hasta el transportín y dáselo en cuanto esté cerca.

En principio esta fase es muy rápida y en apenas 2 días tu mascota se habrá habituado y se acercará sin problemas.

2) La siguiente fase es similar a la anterior pero con el transportín y la jaula montados. Además, en este punto es importante que la puerta no se cierre, por lo que puedes retirarla por ahora si el transportín lo permite, o unirla a uno de los laterales usando un cordel.

Igual que antes, espera a que tu gato o perro se acerquen por sí mismos y entren en su interior. Refuerza cada acercamiento y cada entrada con premios y animándole con la voz. Cuando esté dentro, puedes darle una sesión de masajes para positivizar el lugar y conseguir que lo asocie con una zona relajante. Las primeras veces que entre, cólmalo de ánimos con la voz y dale un buen puñadito de premios.

3) Si le cuesta acercarse y entrar, puedes probar a ponerle la comida cerca del transportín. Cada día aproxima un poco más el comedero hasta que sea capaz de comer dentro. Igualmente, puedes jugar con tu mascota en las proximidades del transportín y poco a poco empezar a lanzarle el juguete dentro para que vaya a buscarlo.

Finalmente, debemos habituarlo a estar dentro con la puerta cerrada. Cuando ya es capaz de entrar y salir sin problema, comienza cerrando la puerta un instante, ábrela en seguida y prémiale. De forma progresiva, ve aumentando el tiempo en que la puerta está cerrada, mientras le refuerzas dándole chuches a través de la puerta. Esta fase suele ser la más costosa, por eso debes tener paciencia con tu mascota.

Junto a estos pasos, algunas recomendaciones importantes son:

  • Reforzar cada interacción positiva que tenga tu mascota con el transportín: acercarse, entrar dentro...

  • Evita cualquier ruido, susto o golpe cuando esté dentro o cerca del transportín ya que esto podría generarle un problema de miedo asociado a él.

  • No lo introduzcas dentro por la fuerza ni le obligues a permanecer mucho tiempo en su interior al principio. Esto es especialmente importante en gatos.

  • Puedes ayudarte usando feromonas sintéticas que se comercializan para gatos y perros. Ya las mencionamos cuando hablábamos de la comunicación silenciosa entre perros y gatos.

  • Si estando dentro del transportín con la puerta cerrada tu mascota empieza a llorar o a maullar, no le abras inmediatamente ya que le estarás reforzando esas conductas para conseguir salir. Debes esperar a que deje de vocalizar antes de abrirle. En cualquier caso, siguiendo estos consejos y yendo poco a poco, no debería presentar estos problemas.

Como ves, es bastante sencillo habituar a nuestro perro o gato a entrar al transportín o la jaula y permanecer en él, sobre todo si nunca han tenido contacto con ellos antes. Si ya han vivido experiencias negativas, el proceso a seguir será idéntico pero llevará más tiempo y deberás tener más paciencia.

Recuerda que habituar a tu mascota desde el principio a permanecer en un transportín o jaula tiene muchas ventajas a la hora de viajar, mantenerle controlado cuando te marches de casa, o acudir al veterinario, pero siempre debes positivizar estos elementos desde el principio para que en lugar de sentirse mal en ellos se sientan a gusto y relajados.

Volar con perro en avión - Korea Air lanza un plan para viajeros frecuentes

Cada vez existen más hoteles y transportes pet-friendly pero ahora, la aerolínea Korean Air va más allá y ofrece la posibilidad de convertir a nuestros "amigos" en viajeros frecuentes.

Borja Ros Villanueva, veterinario y etólogo en Adetcan.
Adetcan es un proyecto formado por dos veterinarios etólogos y educadores caninos que prestan servicios de asesoramiento, prevención, diagnóstico y tratamiento de problemas de conducta en perros y gatos. El servicio es a domicilio. Estamos en Santiago de Compostela pero trabajamos en toda Galicia.