Cómo saber si tu hurón te quiere o si te odia

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¿Te quiere tu hurón o no te hace ni el menor caso? Los hurones no son como los perros, no expresan su amor de una forma incondicional y clara. En eso, se parecen más a los gatos, pero los felinos son más activos y te buscan de una forma expresa, ronronean y quieren que los alimentes. Los hurones prefieren darte mordiscos y hacerte caso paulatinamente. Aprenderán a hacer pis en su caja de arena, no te clavarán los dientes contra la piel… Y puedes interpretar eso como una señal de amor.

Eso no quiere decir que los hurones no sean unos animales que adoren el afecto y el juego, pero solo a su manera. Si vives con un hurón, no podrás abrazarlo y estrujarlo, porque no les gusta, se estresan y te morderán. Aunque tienen una piel suave, son criaturas con mucha vitalidad y energía, por lo que no suelen parar quietas. Además, necesitan dormir casi unas veinte horas al día, empleando las que están despiertas para comer, ejercitarse y relacionarse con los demás.

Un hurón no es como un perro, no expresa igual sus sentimientos

Así es el comportamiento de los hurones como mascota; de todas formas, esto no significa que sean unos rancios, que te odien y que solo te vean como un proveedor de alimentos. Los hurones son muy empleados en terapias con niños que han nacido con una diversidad intelectual, son monísimos cuando duermen y muy juguetones. Adoran escabullirse, colarse por cualquier rincón de la casa y tienen una manía adorable: robar todo lo que encuentren.

Que no te extrañe si te falta algún objeto pequeño de un monedero o de una cajita. Lo que ellos hacen es recogerlo y esconderlo. Adoran hacerlo. Por lo escurridizos que son y por su astucia es por lo que hace tanto tiempo se les domesticó: como perfectos compañeros de la caza en el monte.

Por fortuna, a los hurones se les puede educar. Podrás regular su ritmo de sueño para marcarle horarios siempre que sean dentro de sus necesidades. Lo mismo puede llegar a hacer con dónde hace pis y caca. De todas formas, esto no siempre es posible.

Un hurón puede ser muy antisocial

El problema con los hurones, a diferencia de los perros, es que no ‘olvidan’. Estos animales no se adoptan. Los hurones hay que comprarlos en una tienda de animales. Si se abandonan o se escapan, no tienen el mismo carácter de un perro de ‘dejarse atrapar’. El problema es que esto ha incitado a muchas mafias a criar hurones. Por su carácter, si ha sido maltratado en sus primeros años de vida o no ha recibido cariño, luego será mucho más difícil tratar con él.

En caso de que haya tenido una buena infancia, sí que será perfecto para vivir en un hogar, incluso con niños. Eso sí, has de saber comprender cómo es su forma de jugar. Los hurones tienen unos colmillitos con forma de púas, casi como aguijones. Su forma de relacionarse entre ellos es mordiéndose, y lo mismo hará contigo. No puedes interpretar esto como una agresión, al contrario, lo que está haciendo es intentar conocerte.

¿Tengo que dejar que mi hurón me muerda para que me quiera?

Lo mejor en estas situaciones es que compartas sus inquietudes con juegos y con snacks que le gusten. Si te muerde, ofrécele otra opción. Dale un juguete con el que pueda disfrutar, rétalo y motívalo. Ejercita también su instinto de ladrón y juega con él. Para que te quiera más, mima y entiende su manera de dormir: los hurones necesitan oscuridad total para descansar bien todas las horas que puedan.

De esa forma, sus niveles hormonales estarán siempre bien regulados. Si a eso le acompañas una preocupación extra por tu parte por su salud, tu hurón será feliz y eso se transformará en amor por su parte. Esto de la ‘preocupación extra’ es importante porque los hurones son muy, muy silenciosos. Por eso, mira cómo está de salud y si tiene algún comportamiento raro. No te preocupes de que tenga mucho hipo o tos, lo hacen de forma normal.

Eso sí, si tiene más hipo o estornuda más de lo habitual, entonces sí que es conveniente que lo lleves al veterinario. Es así cómo tienes que cuidar a tu hurón. Con el tiempo, verás que su reacción contigo es más agradable y que incluso hasta parece que te busca en las horas del día en las que está despierto. Pero recuerda: un hurón no es un juguete. Si le fuerzas a serlo, se enfadará contigo y será agresivo.