El secreto de la glotonería de los labradores

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Todo amante de los perros sabe que los labradores tienen amor por dos cosas: el agua y la comida. ¡Y es que lo llevan en los genes!

Investigadores de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, han descubierto que los labradores tienen una variante genética que hace que tengan un especial interés por la comida. Esta es una de las razones por la que son tan buenos como perros guía o perros de servicio, porque es más fácil "sobornarlos" para entrenarlos.

De hecho, según el estudio, publicado en la revista científica Cell Metabolism, es posible que los perros de asistencia sean incluso más glotones que el resto (un 76% de los participantes en el estudio).

Este gen es también el culpable de que muchos propietarios de labradores se quejen de la obsesión por la comida de sus perros, o la dificultad de mantener su peso a raya.

Esta mutación del gen POMC, que según el estudio afecta a un 23% de los labradores, dificulta la producción de neuropéptidos, los encargados de "apagar" el hambre después de comer. De los 411 labradores participantes en el estudio, aquellos con la mutación genética pesaban una media de casi 2kg más que los que no la tenían.

Aunque esta variante genética puede significar que un perro sea más obediente o tenga más ganas de aprender si se le "soborna" con comida, también supone un riesgo de obesidad. En el estudio, los investigadores destacan la importancia del papel del propietario en el control de la dieta de su perro, siendo riguroso con las cantidades y resistiéndose a darle comida (caprichos) cuando no le corresponde.

Si quieres saber si tu perro está bien de peso, te recomendamos que vuelvas a leer este artículo.