La socialización del cachorro: una etapa fundamental

Seguro que muchos habéis oído hablar de la socialización del cachorro y de lo importante que es. En efecto, es una etapa fundamental en la que tenemos la oportunidad de prevenir futuros problemas de comportamiento en nuestro perro o gato.

En este artículo explicaremos qué es la socialización, por qué es tan importante y cómo hacerlo correctamente con nuestras mascotas.

¿Qué es la socialización?

Se trata de una etapa dentro de las fases del desarrollo del cachorro y el gatito. En los perros abarca desde las 3 semanas hasta los 3 meses; en gatos es algo inferior, desde las 2 a las 7 ó 9 semanas.

Es como una ventana en la que podemos y debemos aprovechar para habituar a nuestro gatito o a nuestro cachorro a todo tipo de estímulos. Y es que la socialización no es más que una habituación. Debemos habituarles a estímulos muy variados, especialmente a aquellos con los que el animal vaya a encontrarse a lo largo de su vida:

  • Personas: niños, ancianos, hombres, mujeres, gente con uniforme, personas de color...

  • Otros congéneres: en el caso del gatito, habituarlo a otros gatos (adultos, cachorros) y, en el caso de cachorros, a todo tipo de perros (de distintos tamaños, edades, pelo largo y corto, etc.)

  • Otras mascotas, especialmente si en casa tenemos mascotas de otras especies.

  • Ambientes y ruidos: ciudad, tráfico, vehículos, bicicletas, playa, campo y montaña,...

  • Alimentos: esto es especialmente importante en los gatitos, ya que los felinos tienden a rechazar comida que no conocen ni han probado antes cuando ya son adultos.

Importancia de la socialización

Esta etapa de habituación del animal a tantos estímulos es fundamental para prevenir problemas de comportamiento en el futuro: miedos y fobias, agresividad (sobre todo defensiva, de la que ya hablamos en un artículo anterior), trastornos compulsivos, falta de aprendizaje de dónde deben hacer sus necesidades,...

Durante a socialización, las ganas de explorar del cachorro y el gatito superan su respuesta de miedo. Esto quiere decir que, ante un estímulo nuevo y desconocido, es menos probable que se traumaticen y muestren respuestas de huida o evitación. Dicho de otra forma, es más fácil que se acostumbren a él (siempre y cuando la intensidad del estímulo sea adecuada).

Por tanto, una buena socialización es fundamental para prevenir futuros problemas de conducta en el perro y el gato adulto, y es la primera herramienta que tenemos en la prevención de estos comportamientos inadecuados.

¿Cómo hacer una buena socialización?

Es muy importante socializar bien a nuestra mascota, ya que de lo contrario podríamos conseguir efectos contrarios al esperado: aparición de problemas, sobre todo miedos, fobias y agresividades.

La forma de realizar una buena socialización es: con control y de forma progresiva.

  • Control quiere decir que, en la medida de lo posible, debemos controlar el entorno y lo que ocurre, para evitar exposiciones muy bruscas que pudieran generar miedo. Por ejemplo, si queremos que el cachorro se habitúe a niños, mejor empezar presentándole un niño al que diremos cómo acercarse y tocar al perrito, que no llevarlo a la puerta de un cole en la hora de salida de toda la escuela. Es muy importante controlar la intensidad de los nuevos estímulos, porque si es demasiado alta podría generar miedo en el cachorro, y estaríamos generando una fobia (en el ejemplo de antes, fobia a los niños).

  • De forma progresiva quiere decir ir poco a poco. Igual que los niños, nuestras mascotas son esponjas de aprender, pero tienen un límite. Si tratamos de que se habitúe a la primera, y a muchos estímulos a la vez, seguramente le saturemos y de nuevo daremos lugar a problemas que quereos evitar. La socialización dura varias semanas, por lo que tenemos tiempo para ir habituando al animal a distintas cosas, con tranquilidad y de forma segura y controlada. Como dice el dicho: "sin prisa pero sin pausa".

Resumiendo, la socialización es una etapa muy importante en el desarrollo del cachorro y el gatito, en la que se irá habituando a diversos estímulos con los que se vaya encontrando. Como sus compañeros, debemos procurar proporcionarles una buena socialización, para prevenir futuros problemas. Deberemos hacerlo de forma controlada y progresiva. De esta forma, tendremos una mascota adulta equilibrada, sociable y con una gran capacidad para enfrentarse a situaciones y estímulos nuevos a lo largo de su vida.

Borja Ros Villanueva, veterinario y etólogo en Adetcan.\
Adetcan es un proyecto formado por dos veterinarios etólogos y educadores caninos que prestan servicios de asesoramiento, prevención, diagnóstico y tratamiento de problemas de conducta en perros y gatos. El servicio es a domicilio. Estamos en Santiago de Compostela pero trabajamos en toda Galicia.