¿Las serpientes reconocen a sus dueños o es verdad que se los pueden comer?

Nuestro equipo está formado por veterinarios, etólogos, y expertos en contenido sobre salud animal.

Seguro que has escuchado esa leyenda urbana de una serpiente que se estaba preparando para comer a su dueña, midiendo a su presa, estirándose en su cama para ver si su cuerpo podía digerir a la persona que la había estando alimentando año tras año. Esta historia suscita una pregunta: ¿las serpientes reconocen a sus dueños como un ser querido o son incapaces de hacerlo? En caso de que no se pueda, ¿es conveniente convivir con ellas como si fuera nuestras mascotas?

En España existe un tremendo problema con la adopción de serpientes como mascotas. En Barkibu no creemos en la compra ni en la venta de animales. Todos los artículos que hacemos los realizamos para aquellos que han adoptado a un perro, a un gato o a un animal exótico abandonado, que se han encontrado en la calle o que han introducido en su familia al hallarlos en una protectora. Sin embargo, son muchos los establecimientos que venden serpientes como si fueran mascotas, muchas de ellas incluso sin licencia.

¿Las serpientes son mascotas? ¿Se pueden domesticar?

En principio, hay dos certificados existentes para calificar a una serpiente. El CITES y el CITES 2. Estos papeles sirven para calificar a un exótico como peligroso y como no. La única serpiente que podrías tener en casa sería una con cerficado CITES, pues demuestra que la criatura no es capaz de inocular veneno ni es letal.

Sin embargo, la no existencia de peligro no si significa que exista una idoneidad para vivir con un humano. Las serpientes son fuerzas de la naturaleza y, como tales, han de vivir en libertad. Los gatos y los perros han evolucionado y establecido relaciones afectivas con los humanos. Unos dan cariño y protección, los otros otorgan alimento. Eso no ha ocurrido con la mayoría de exóticos, y mucho menos con las serpientes.

Estos seres no tienen la capacidad de sentir afecto, no se encariñan de quienes los cuidan porque ellos no lo han pedido, no lo necesitan. Tienen grandes problemas para interpretar nuestra forma de comunicarnos con ellas, son sordas y no tienen apego. Es decir, estarás capturando un animal, no cuidando y ayudando a una forma de vida.

Ahora que ya sabemos que las serpientes no reconocen a sus dueños, toca hacerse la siguiente pregunta: ¿y se los pueden comer? Es decir, ¿si tenemos una serpiente en casa hemos de temer por nuestra vida?

Las serpientes no son las mejores mascotas para tener en España

Efectivamente, existen historias de personas en Indonesia devoradas por una serpiente, pero para que esto pase, el animal tiene que tener un tamaño tal que se la considere ‘gigante’. Estamos hablando de unas criaturas de unos siete u ocho metros que difícilmente puedes tener en tu casa. Una pitón es una constrictora. Su modus operandi es enrrollar a su presa con su fuerte cuerpo hasta romperle los huesos y provocarle la asfixia.

Una vez lo ha logrado, desencaja la mandíbula y la introduce en su abdomen. Allí, los jugos y ácidos de su estómago hacen el resto, disolviendo poco a poco el cuerpo hasta transformarlo en rico alimento. Es decir, si decides alojar a una pitón de ocho metros en tu casa, y se dan las circunstancias idóneas, suponemos que sí podría comerte.

Esto no quiere decir que si tienes una serpiente en tu habitación te vaya a comer. Por fortuna, estos ofidios no son tan voraces como los quieren hacer parecer en las películas, tan solo necesitan comer alrededor de una o dos veces por semana y prefieren ratones al sabor de la carne humana, obviamente. Si lo alimentas, no tendrá hambre. Además, lo más normal es que no consigas un ejemplar de estas condiciones en España. De todas formas, y volviendo a la leyenda urbana de la que estábamos hablando: no te recomendamos que duermas con ella. Recuerda que no son capaces de sentir apego, así que déjala en su terrario. Let it be, como decía Lennon.

Sí, las serpientes son legales en España, pero…

Además de necesitar una comida especial, unos cuidados especiales y una gran responsabilidad, recuerda que tener animales exóticos en casa no es beneficioso ni para el cuidador ni para la criatura cuidada. Muchas veces se decide llevar estos animales a casa por curiosidad y esperando que lleguen a mostrar afecto, pero no es así.

Esa es una de las razones por la que las tortugas o las serpientes son abandonadas a su suerte o tiradas al wáter. El problema no es que coman o no a sus víctimas, sino que al comprarlas estamos realizando un acto egoísta que no favorece a nadie. No compres. Adopta. Pero no, la serpiente que tiene tu hijo no se lo va a comer. Si te has creído eso, has tenido suficiente internet por hoy.