Mis vecinos se quejan de los ladridos de mi perro

Un problema de conducta muy común en muchos perros es que tienden a ladrar de forma descontrolada. Si vives en una zona aislada puede que no te importe tanto, pero si perteneces a una comunidad de vecinos te estás ganando, como mínimo, unas cuantas quejas.

Para corregir este comportamiento, lo primero que has de averiguar es el motivo por el que tu perro ladra tanto, ya que puede ser consecuencia de: miedo, ansiedad por separación o incluso aburrimiento.
A continuación, veremos las razones por las que tu can tiene este comportamiento y algunos consejos para evitarlo.

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Índice
¿Por qué ladra tanto?
Consejos para corregir su comportamiento

¿Por qué ladra tanto?

Las causas por las que tu perro ladra tanto pueden ser muy diferentes, sin embargo, las más comunes son las siguientes:

  • Aburrimiento o falta de ejercicio: Algunos perros son muy activos y se aburren si tienen que estar muchas horas solos en casa. Tanto si es por falta de diversión como de ejercicio físico, tu perro te está pidiendo a gritos (nunca mejor dicho) que necesita salir más, correr y descargar toda su energía. Prueba a sacarlo más a menudo y a dar largos paseos con él, puede que notes la diferencia en cuanto a los ladridos.

  • Necesita marcar su territorio: Puede que hayas notado que tiende a ladrar ante la presencia de vecinos cerca de la puerta. Esto es porque tu perro intenta proteger la casa ante las personas o ruidos que considera extraños, es su forma de marcar territorio. Si se trata de un vecino en concreto lo mejor es intentar que, dentro de las posibilidades, se hagan amigos, con el fin de que tu perro se acostumbre a su presencia. Otra opción es tapar la parte de abajo de la puerta para evitar que nuestro perro pueda ver a través de la rendija y evite, en cierto modo, todo lo que ocurra al otro lado.

  • Miedo: Suele ser la causa más habitual. Los perros más asustadizos usan el ladrido en defensa propia ante ruidos desconocidos o cuando se sienten amenazados por un extraño. Debemos prestar especial atención cuando se trata de un cachorro, ya que habrá sonidos que son nuevos para él, (el tráfico, las obras, el llanto de un bebé, una aspiradora...etc.), a los que aún tiene que acostumbrarse y es mejor que cuanto antes aprenda que no es algo peligroso.

  • APS o ansiedad por separación: Este término hace referencia a la situación de estrés que sufren algunos perros cuando se quedan solos en casa. En estos casos, muchos suelen hacer pequeñas gamberradas o ladrar sin control en nuestra ausencia, debido al estado de nerviosismo que padecen en ese momento.

    La ansiedad por separación es muy frustrante para los dueños y a menudo uno no sabe la manera en la que debe actuar. Debes saber que este tipo de conductas no se corrigen de la noche a la mañana, así que ármate de paciencia. Intenta irte de casa de manera natural, sin despedidas dramáticas, tienes que darle a entender a tu perro que la separación es por poco tiempo. Otra cosa que puedes probar es a dejarle con otra persona durante tu ausencia, o bien, intentar comprarle algún juguete que le distraiga.

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Cómo corregir su comportamiento

Los ladridos son algo natural en los perros, excepto cuando es algo excesivo y fuera de lo normal. En tal caso te recomendamos que contrates a un etólogo o educador canino para que te ayude a corregir el problema.

Es importante tener en cuenta que el perro tiene que aprender que ladrar sin control es algo malo y no hacerlo algo bueno. Para ello te proponemos lo siguiente:

  • Asociar el ladrido excesivo con algo negativo: Hazte con un pulverizador y llénalo de agua. Tan pronto como tu perro ladre rocíale agua en el hocico y deja de hacerlo en el momento en el que pare. A la mayoría de los perros les resulta molesto y asocian la pulverización con algo malo, por lo que, aprenderán a dejar de ladrar de esa manera tan molesta. Si esto no funciona con tu perro, es cuestión de encontrar su punto débil. Otra opción muy recurrente es hacer un ruido fuerte que le asuste, como explotar una bolsa de plástico llena de aire.

  • Enseñarle lo que está bien: Es tan importante enseñarle lo que está mal como que lo que está bien. Si deja de ladrar podemos darle alguna chuchería o juguete para que entienda que así es como debe de comportarse.

  • Lo que nunca debes hacer: No amenazar ni forzar al perro a que se calle tapándole la boca, por ejemplo. Esto aumentará su nerviosismo. Lo mejor es que le digas “¡NO!” y que asocie esa palabra a algo negativo, pero no intentes que deje de ladrar a la fuerza.

Recuerda que si vives en una comunidad de vecinos es importante respetar las normas y controlar los ladridos de tu perro. Si no lo haces, puedes acabar con una denuncia y, en el peor de los casos, tener que mudarte.

Localiza el origen del problema: ¿por qué ladra? Después busca estímulos que le ayuden a comprender que es una conducta errónea. Para cualquier duda al respecto no dudes en dejar tu consulta gratuita en Barkibu.