Parásitos internos en gatos

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Los parásitos internos pueden tener un impacto negativo en la salud de tu gato. Los gatitos son los que tienden a ser más susceptibles y mostrar más signos clínicos.

Parásitos internos en gatos

Algunos parásitos pueden retrasar el desarrollo del crecimiento y causar anemia. Los adultos tienden a ser más resistentes, pero en animales enfermos o con un sistema inmunológico debilitado, los signos clínicos tienden a ser más graves.

Tipos de parásitos internos

  • Ascáridos.
    Los ascáridos o gusanos redondos son parásitos intestinales largos y redondos que se alimentan de comida parcialmente digerida. Existen diferentes especies de Ascáridos que pueden infectar a los gatos, algunos de ellos con el potencial de infectar también a los humanos. Los gusanos redondos viven en el intestino delgado y ponen huevos que se eliminan con las heces y pueden sobrevivir durante años en el medio ambiente. Los gatos pueden infectarse al ingerir estos huevos.
    La mayoría de los gatos adultos sanos no mostrarán signos clínicos. Los gatos con una infestación intensa, los gatitos infectados o los gatos ancianos pueden mostrar signos clínicos como diarrea, vómitos, pérdida de peso, falta de apetito y, en algunos casos, hinchazón abdominal.

  • Cestodos
    Los Cestodos son parásitos intestinales segmentados, planos y blancos que se adhieren al intestino delgado de los gatos. Estos parásitos liberan segmentos de su cuerpo que contienen huevos que se eliminan con las heces. Los huevos deben ser ingeridos por un huésped intermedio, como pulgas o ratones, antes de infectarlos a los gatos. Los seres humanos también son susceptibles a infectarse con algunos tipos de Cestodos.
    La mayoría de los gatos infectados no presentan signos clínicos. En ocasiones, cuando los segmentos pasan por el ano pueden provocar cierta irritación y picor, lo que provocará que tu gato se lama, mordisquee o rasque el ano más de lo normal. En gatos con infestaciones intensas, puede que notes pérdida de peso.

  • Gusano del corazón
    El gusano del corazón es un parásito largo que se encuentra en la sangre conocido como Dirofilaria immitis. Los parásitos adultos se encuentran en las cámaras derechas del corazón, la arteria pulmonar y otros grandes vasos alrededor del corazón. El parásito es transmitido por mosquitos. En casos muy raros, un mosquito infectado puede infectar a un ser humano y causar daño pulmonar.
    Los gatos son más resistentes que los perros al gusano del corazón, pero estudios recientes han demostrado que los gatos con enfermedades cardíacas y pulmonares tienen una mayor incidencia de gusano del corazón de lo que se creía antes. En la mayoría de casos, la infección es asintomática, pero en los casos en los que la carga parasitaria es mayor, los signos clínicos pueden incluir dificultad para respirar, pérdida de peso y tos.

  • Gusanos subcutáneos
    Dirofilaria repens es un pequeño parásito delgado que causa Filariosis subcutánea. El parásito se transmite a través de la picadura de un mosquito. Los signos clínicos incluyen nódulos que no son calientes ni dolorosos, que contienen parásitos adultos. En algunos gatos, la infección puede no mostrar ningún signo clínico. Este parásito también puede infectar a los humanos si son picados por un mosquito infectado.

  • Anquilostomas
    Los anquilostomas son pequeños nematodos parásitos con piezas bucales en forma de gancho que viven en el intestino delgado de los gatos. Los anquilostomas se anclan a la mucosa intestinal con sus partes bucales mientras ingieren nutrientes de los vasos sanguíneos o de los componentes de la mucosa intestinal.
    La transmisión ocurre a través de la ingestión de una larva, a través de la piel, a través de la placenta antes del nacimiento o a través de la leche materna.
    Los gatos adultos sanos pueden no mostrar ningún síntoma en infecciones leves. En gatitos, animales de edad avanzada y animales con infección grave, los signos clínicos más comunes incluyen diarrea con o sin heces negras, pérdida de peso y anemia.

PREVENCIÓN

Los parásitos internos pueden poner en riesgo tanto la salud de nuestro gato como la nuestra, por eso es tan importante proteger a tu mascota contra ellos. El protocolo de desparasitación interna se basa en varios factores:

  • Ubicación: Prevalencia de un parásito en el área donde vive el gato.
  • Factores individuales: edad, estilo de vida (caza, sale a la calle o vive fuera, en contacto con animales silvestre), problemas de salud, etc.
  • Factores legales: La desparasitación puede ser obligatoria si tu mascota va a viajar o asistir a concursos.

Teniendo toda esta información en consideración, tu veterinario te recomendará un protocolo de desparasitación. Los protocolos de desparasitación son diferentes para adultos y gatitos.

Protocolos comunes de desparasitación para gatos adultos y ancianos:

  • Gatos de interior: Desparasitar dos veces al año.
  • Gatos de exterior y de interior que deambulan libremente: Desparasitar cada 3 meses en áreas donde no hay riesgo de contraer el gusano del corazón
    Desparasitar mensualmente en áreas donde hay riesgo de contraer el gusano del corazón

    Protocolo común de desparasitación para gatitos:

  • De 3 a 12-14 semanas de edad: Desparasitación cada 2 semanas

  • Desde las 12-14 semanas hasta los 6 meses de edad: Desparasitación mensual.

Como parte del protocolo de prevención, tu veterinario te recomendará pruebas fecales.
Como los gatitos se infectan con más frecuencia que los gatos adultos, se recomienda realizar una serie de pruebas fecales durante las primeras visitas. En gatos adultos, generalmente se recomienda una prueba fecal de rutina una vez al año, como parte de la revisión anual. En gatos que salen al aire libre y en gatos que cazan, las pruebas fecales deben realizarse con más frecuencia.