🦎 ¿Por qué mi iguana estornuda mucho y tiene mocos?

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Los mocos, los estorndos, que tu iguana no se mueva o tenga poco apetito, así como cambios de color en su piel que no tienen nada que ver con llegada de la etapa de celo o de muda, pueden deberse a una infección respiratoria.

Si tu iguana, que siempre ha sido activa y alegre (dentro de lo que se espera de una iguana, claro), de repente parece que le cuesta respirar y hace bufidos parecidos a estornudos para lograrlo, tiene mocos a la vista y parece incapaz de abrir los ojos, como si estuviera aletargada, te recomendamos que visites a tu veterinario.

Síntomas de una infección respiratoria en iguanas

  • Problemas para respirar, incluso con algo de tos
  • Aletargamiento
  • Falta de apetito
  • Ojos entreabiertos o cerrados
  • Mocos a la vista

Ante cualquiera de estos síntomas, lo mejor es que vayas al veterinario. Es importante que te asegures de separar a tu iguana del resto, el motivo es que estamos ante una enfermedad potencialmente infecciosa que podría pasarse a las demás.

Precisamente por esto, te recomendamos que las aisles a todas, puesto que alguna puede estar ya contagiada y así podemos evitar que la infección continue.

Cómo evitar que mi iguana tosa y tenga mocos

La iguana es un animal de sangre fría. Necesita que la temperatura del ambiente le aporte ese calor extra que ella no es capaz de producir. En caso de que tenga demasiado frío, la iguana podría detenerse, quedarse parada y adormilada. Tanto frío podría ser, también, la causante de una infección respiratoria.

Estas toses y mocos son comunes en iguanas cuidadas por novatos. Estamos hablando de que si bajamos de los 23 grados a la iguana ya le puede parecer frío. Sin embargo, para nosotros es una temperatura más que agradable. Los primeros síntomas que te pueden indicar que tu iguana no está cómoda con su temperatura es que estará letárgica

La temperatura es fundamental para evitar infecciones respiratorias

Además de un clima agradable, hay que tener en cuenta otros condicionantes de su hábitat:

  • La ventilación: su casita tiene que poder ventilar bien. En caso contrario se acumularán parásitos externos e internos que podrían atacarla y dañar su sistema inmune, facilitando la entrada de nuevas enfermedades en su cuerpo.
  • La humedad: las iguanas necesitan que la humedad sea la adecuada para ellas. Si combinas una mala ventilación con una humedad excesiva, habrás creado el caldo de cultivo perfecto para bacterias y gérmenes.
  • La limpieza: acostúmbrate a tener unas rutinas de limpieza estrictas. Una zona de descanso y recreo impolutas evitan contagios y la hacen más feliz.

La alimentación de tu iguana ayuda a prevenir enfermedades

Una iguana tiene que alimentarse fundamentalmente de verduras y vegetales, siempre con algún suplemento protéico en forma de carnes magras o insectos. Tiene que comer verdura y más verdura, intentando que el consumo de fruta sea lo más moderado posible.

Sin embargo, esta fruta le aporta vitaminas y nutrientes que complementa la de la propia verdura. A través de la vitamina C reforzaremos su sistema inmune, con la B ayudaremos al correcto funcionamiento de su cuerpo, la D le ayudará a sintetizar el calcio, etc. En resumen: con un lugar de descanso limpio, la temperatura correcta y una buena alimentación, conseguirás evitar o minimizar la gravedad de estas infecciones.

Consecuencias de una infección respiratoria en tu iguana

Si dejas que la infección prospere en lugar de ir al veterinario, tan solo aumentas la temperatura del terrario o te la juegas con alguna cura casera, notarás cómo, muy posiblemente, la piel de tu iguana irá cambiando poco a poco a un tono café y luego a negro.

El color de piel de la iguana es un indicativo de su salud. Esta modificación de su pigmentación indica estrés y ansiedad manifestado por el dolor y la incomodidad que está sufriendo. Finalmente, tu iguana puede llegar a morir. Para evitarlo, tienes que seguir los pasos correctos de prevención, tratamiento veterinario y cuidados futuros.

En resumen, qué hacer si tu iguana tose y tiene mocos

  1. No recurras a remedios ni curas caseras
  2. Separa a las iguanas para evitar contagios
  3. Ve al veterinario para que trate la infección
  4. Limpia bien su terrario
  5. Controla la temperatura y humedad
  6. Mejora su alimentación

Siguiendo estos pasos es muy posible que consigas salvarle la vida. Nunca permitas que tu iguana sufra o que la infección se expanda. Recuerda que cuentas con nuestros veterinarios online expertos en animales exóticos, también con el resto de nuestros artículos y consultas ya realizadas por otras personas que conviven con iguanas y que podrán ayudarte.