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¿Qué hacen los gatos cuando su amo está triste? ¿Quitan la tristeza?

Comportamiento

Jun 3

Creado por Barkibu editors

¿Los gatos se ponen tristes si nosotros nos entristecemos? Siempre se ha dicho que los animales que son empáticos y que comprenden a los humanos son los perros y que los gatos son ariscos ¿Esto es del todo cierto? Lo es, pero solo en parte. Sí que es verdad que los perros tienen una empatía que adoramos y que han ido desarrollando a lo largo de los años, pero los gatos también se preocupan de nuestras emociones.

Así es. Los gatos, con el paso de las generaciones y de compartir su vida con los humanos, han empezado a comprender que su bienestar y felicidad les afecta directamente. Es por ello que han sabido desarrollar una especie de empatía, solo que la manifiestan a través de gestos mucho más sutiles que sus amigos los perros. Les interesa saber cuando estamos tristes y también son capaces de saber cuándo estamos contentos. La pregunta es: ¿cómo reaccionan si nos ven de mal humor?

Mi gato sabe cuando estoy triste

Si eres de las personas que afirman que su gato sí sabe cuando estás triste, no estás loco. A muchos que vivimos con gatos nos dicen que eso es imposible, pero no es así. Nuestros gatos nos estudian, comparten su tiempo con nosotros, nos acompañan en nuestra rutina diaria y acaban sabiendo cuando la desarrollamos de forma positiva o de forma negativa.

Ellos perciben nuestras emociones. Podrás leer en algún artículo que los gatos son capaces de ver nuestra aura. Nos estamos refiriendo a esa energía que se dice que todos emitimos a través de nuestros cuerpos, y que tiene un color u otro en función de lo que sintamos. Hay quienes les atribuyen propiedades casi mágicas a los gatos, y una de ellas es ver este aura que les ayudaría a saber cómo nos sentimos.

Pero ellos simplemente lo detectan por cambios en nuestro día a día, por nuestra manera de acariciarlos, por nuestra voz y por nuestros movimientos. En base a todo ello, tu gato sabe si estás triste o estás contento.

Qué perciben los gatos en las personas

Ellos perciben tu estado anímico, e incluso pueden también notar cuándo estás enfermo. Desde Barkibu recordamos muy a menudo que, sabiendo esto, lo mejor siempre es esforzarse por los perros y gatos con los que convivimos. Tenemos que ser felices por ellos. A ellos les encanta que sonríamos, que estemos jubilosos y que juguemos con ellos. Eso les da paz.

Cuando un gato sabe que estás de buen humor y que eres feliz, se te acerca más, ronroneará y tendrá contigo una actitud mucho más relajada. Es como si quisiera que se le contagiara tu buen rollo y deseara disfrutar de él. Por otra parte, si tu gato detecta que estás de mal humor, se mostrará receloso y te estudiará a fondo para ver si te tranquilizas. Te dará su espacio y hasta puede que se muestre algo reacio.

Todo depende de cómo manifiestes tu tristeza. Si tienes reacciones violentas, tu gato se alejará más de ti. Si buscas su cariño, es posible que te lo dé. Pero del mismo modo que tu alegría los llena de felicidad y de ‘gustito’, tu tristeza pude desencadenar en ellos una depresión.

Tienes que animarte por tu gato

Los que tenemos animales lo sabemos. Tenemos muy, muy claro que no tenemos que vivir con un perro o con un gato para que ellos nos animen, sino que nosotros tenemos que esforzarnos por ellos. Su salud está íntimamente relacionada con nuestro estado anímico, por lo que si saben que estamos contentos ellos también reirán. Y aquí empieza el ‘ciclo de la felicidad’. Si tu gato ve que estás feliz, se acercará más a ti, te pedirá cariño, eso te encantará y tú estarás más contento, por lo que te buscará todavía más.

No esperes que tu gato vaya a reaccionar de forma positiva ante tu depresión y tampoco intentes arrastrarlo a ella, al contrario, anímate por él, sonríe por él e intenta ser tu mejor versión para que también él lo sea de sí mismo. Lo bueno de los animales es que tienen algo especial y mágico para alegrarnos. Es como mirar a nuestros hijos a los ojos y ser conscientes de que ellos son nuestra responsabilidad, no nosotros la suya.

De todas formas, decir todo esto que estamos diciendo así a la ligera es muy sencillo. Si estás pasando por una depresión no basta solo con sonreír y a otra cosa. Acude a un psicólogo de tu ciudad. Hazlo por ti y por ese bichito peludo que tanto quieres y que quieres que vuelva a ronronear.