Raza de perro de la película Siempre a tu lado, Hachiko - Naturaleza y cuidados

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La película de Siempre a tu lado es una de las más bonitas, tristes pero hermosas protagonizadas por un perro y su cuidador. Está basada en una historia real en la que un adorable perro espera a su dueño de forma incansable hasta morir.

Por avatares del destino, Hachi, un precioso perro de la raza Akita, acaba conviviendo con el profesor de música Parker Wilson. Al principio la relación no es sencilla, todo se opone a que ambos estén juntos, incluso el propio Hachi. Sin embargo, con el paso del tiempo, la relación acaba fraguando y se vuelven inseparables.

La raza de Hachiko o Hachi es Akita o Akita Inu

El profesor de música toma a diario el tren para ir a trabajar y su perro se queda esperando su vuelta. Cuando regresa, ambos vuelven juntos a casa. Pero, un día, el profesor no regresó más. Hachi volvió igualmente una y otra vez a la parada hasta que murió. El 8 de marzo de 1935 falleció el Hachiko original.

La historia real de Hachiko

La película de Siempre a tu lado hace cabriolas argumentales para que Hachiko acabe en América. El perro original vivía también con un profesor de música, pero era uno japonés llamado Hidesaburo Ueno. También murió sin poder ver por última vez a su perro, que regresó día tras día a la estación de Shibuya a esperarlo hasta fallecer.

En honor al Hachiko real existe una estatua en su nombre en la estación de Shibuya. Los viandantes tocan al perro para que les dé suerte, ofreciéndole una caricia a cambio a modo de premio por su lealtad. De esa forma, Hachiko estará esparando a Ueno toda la vida.

Carácter de Akita Inu, un perro fabuloso

Ni la película americana ni la historia japonesa mienten. Un Akinta Inu es un perro de origen japonés tremendamente leal, fiel y muy cariñoso. Es familiar hasta el extremo, le gusta socializar y tiene mucha paciencia. Sin embargo, es un perro muy inteligente, por lo que para que madure de forma correcta hay que entrenarlo y educarlo mucho.

Un Akita Inu será tu mejor amigo si te conoce desde que es un cachorro, como en la película de Siempre a tu lado. En caso contrario, puede llegar a tener problemas de comportamiento; quizás por echar de menos a su antigua familia. La lealtad siempre tiene estas dos caras.

Características y cuidados de Anita Inu, Hachiko

Un macho puede llegar a pesar hasta 50 kilos. Son perros que pueden llegar a los 70 centímetros de alto, lo que los convierte en perros enérgicos y fuertes. Sin embargo, esta raza de perro no requiere un ejercicio tan intensivo como lo puede pedir un pastor alemán o un malinois. No hay que excederse pues puede llegar a tener problemas en sus rodillas e incluso displasia de cadera.

Lo recomendable, como máximo, son 50 minutos al día de ejercicio. Que nunca tenga menos de 15 minutos. Es importante que entre sus juegos integres varios que estimulen su inteligencia y que no te limites solo a dejarlo correr. Además de estos problemas, puede presentar alguna alteración de su sistema inmune. Debido a que requiere estos cuidados, no se recomienda ser adoptado por personas poco cuidadosas.

Alimentación y pelo de un Akita Inu

Hachiko tiene un polo corto, por lo que no necesita ser llevado a una peluquería canino. Su pelo le protege de infecciones y ataques externos, además, tiene un manto precioso. Lo que sí hay que vigilar son sus oídos y dientes. Al poder sufrir irregularidades en su sistema inmune, hay que tener cuidado con infecciones bacterianas en sus dientes o invasiones de ácaros y parásitos en las orejas.

Recuerda que es fundamental un cepillado de dientes diario para prevenir futuras enfermedades. Un mal aliento puede ser síntoma de que ya es demasiado tarde y de que ha empezado una infección bacteriana. Algo que empieza en la boca puede llegar a sus órganos vitales.

La adopción de un Akita Inu, ¿qué tengo que saber?

Es importante que seas responsable. El Akita necesita una alimentación de primerísima calidad para que su sistema inmune esté siempre fuerte. Además de por los oídos y los dientes, estar bien alimentado también le ayudará a prevenir hongos en uñas o problemas infecciosos en los ojos, como la conjuntivitis.

Tienen una media de vida de entre 11 y 12 años, quizás un poco menos en función de cómo los cuides. Son perros que no son para todo el mundo. Necesitan cariño, entrenamiento, el ejercicio justo, muchas visitas al veterinario y una alimentación de primera.