¿Por qué enseñarle trucos a tu perro?

Nuestro equipo está formado por veterinarios, etólogos, y expertos en contenido sobre salud animal.

A menudo nos centramos en enseñar obediencia básica a nuestros perros o bien algún deporte o disciplina de trabajo (rastro, agility, protección y defensa...). Aunque a muchos además les gusta enseñarle trucos a su perro, para otras personas resulta algo absurdo enseñar a su perro o gato cosas que "no sirven para nada".

En efecto, los trucos no van a aportar nada que para el perro sea absolutamente indispensable. Ni para el propietario, cuya obligación es una tenencia responsable del animal. Sin embargo, enseñar algunos trucos a nuestras mascotas tiene numerosas ventajas tanto para ellos como para nosotros. A continuación hablamos de las más relevantes:

1. Enriquecimiento mental

Enseñar un truco determinado, como dar la pata o hacerse el muerto, no difiere mucho de enseñar a nuestra mascota una orden básica como el sentado o el quieto. En ambos casos, se trata de poner bajo una señal verbal o gestual una acción concreta. Esto requiere un proceso de aprendizaje por parte del animal, es decir, requiere concentración para entender y asociar lo que le pedimos. Por lo tanto, enseñar trucos a nuestros perros y gatos les ayuda a ejercitar la mente y desarrollar sus capacidades cognitivas.

2. Liberar energía

Esto es particularmente importante en perros activos, como aquellos que pertenecen a razas de trabajo (collies, terriers, pastores, perros de caza...). No solo el ejercicio físico cansa a nuestros amigo, también el ejercicio mental del que hablamos en el primer punto les sirve para liberar tensión y energía. Por eso, las sesiones de trabajo cuando estamos practicando trucos nuevos son muy útiles en este sentido.

3. Refuerza el vínculo

El hecho de enseñar trucos nuevos a nuestro perro requiere tiempo, tiempo que debemos pasar con él o ella y que nos ayuda a establecer y reforzar un buen vínculo con nuestro perro (¡o gato!). Si lo hacemos correctamente, esta actividad supondrá un momento agradable y de disfrute tanto para nosotros como para nuestro compañero.

4. Se puede hacer en casa

En ocasiones, la falta de tiempo o la imposibilidad de ofrecer una actividad física adecuada a nuestros perros y gatos (por ejemplo, personas mayores, periodos de convalecencia...) se convierte en un problema para nuestra mascota, ya que no hace el ejercicio que necesita. Una gran ventaja de enseñar trucos a nuestros perro o gato es que no hace falta salir a la calle para hacerlo, podemos enseñarle en casa. Basta un poco de espacio y ni siquiera es necesario moverse mucho. Por tanto, la falta de tiempo no es excusa para no practicar algún.

¿Cómo puedo enseñarle trucos a mi perro?

Para que enseñar determinados trucos a nuestro perro aporte ventajas, es necesario hacerlo de forma adecuada:

1. Con calma

Puesto que se trata de disfrutar y reforzar el vínculo, tómate tu tiempo para enseñarle los trucos. Tu perro no va a competir con nadie ni tiene nada que demostrar en un concurso de TV. Por tanto, no tengas prisa porque aprenda a hacer lo que le estás enseñando.

2. De más fácil a más difícil

Comienza con trucos sencillos como dar la pata, pasar por debajo de las piernas, o levantarse a 2 patas. Son acciones que muchas veces el perro hace de forma natural y puedes ir reforzando de forma sencilla. Recuerda que, igual que en la obediencia básica, debes empezar por ejercicios sencillos y poco a poco ir añadiendo complicaciones y distracciones.

3. Primero el uno y luego el dos

No le enseñes varios trucos al mismo tiempo, ya que con toda seguridad tu compañero se hará un lio y no llegará a aprender correctamente ninguno de ellos, o le costará mucho más. Céntrate en uno, y cuando lo haga a la perfección comienza a enseñarle otro nuevo.

4. Siempre por las buenas

Ya hemos hablado muchas veces de los numerosos problemas que supone educar a nuestras mascotas empleando castigos. Por ello, haz que los momentos de aprendizaje de algún truco resulten favorables y que merezcan la pena: usa refuerzos positivos para no frustrar en exceso a tu compañero. Comida, caricias, su juguete favorito... cualquiera de ellos puede ser un reforzador que puedes emplear para motivar a tu compi y conseguir que realice el truco correctamente. Por ejemplo, enséñale su juguete favorito y ofrécele la otra mano para que te de la pata. Cuando te la de, deja que lo coja o lánzaselo para que juegue un rato. Tras unas pocas repeticiones, seguro que empieza a darte la pata de forma espontánea y rápida para conseguir su preciado premio.

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5. Esto es un juego

Es lo más importante de todo. Se trata de enriquecer mentalmente al perro y darle una actividad extra. No es una obligación ni un examen. Haz que el aprendizaje sea divertido y transcurra en un ambiente lúdico, de forma que tu mascota se divierta y no tenga la sensación de que está haciendo algo por obligación.

Como ves, enseñar trucos a tu perro que aparentemente no aportan nada puede tener numerosas ventajas. Para ello, es necesario que el aprendizaje transcurra en un ambiente divertido y positivo, lo que os ayudará a reforzar vuestro vínculo y a compartir más momentos de gran calidad en el día a día.

Borja Ros Villanueva, veterinario y etólogo en Adetcan.\
Adetcan es un proyecto formado por dos veterinarios etólogos y educadores caninos que prestan servicios de asesoramiento, prevención, diagnóstico y tratamiento de problemas de conducta en perros y gatos. El servicio es a domicilio. Estamos en Santiago de Compostela pero trabajamos en toda Galicia.