Vacunas para cachorros y perros adultos

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Los cachorros reciben anticuerpos maternos en la leche inmediatamente después de nacer. Estos anticuerpos son esenciales para proteger al recién nacido de enfermedades contra las que ya estaba protegida la madre. La protección comienza a reducirse hasta desaparecer por completo cuando el cachorro tiene 10 semanas de edad.

¿Por qué debo vacunar a mi perro?

La vacunación hace que el sistema inmunológico cree sus propios anticuerpos para asegurarse de que el cachorro esté protegido.

Las vacunas se administran como inyecciones para estimular el sistema inmunológico. La única vacuna que no se tiene que administrar como inyección es Bordetella bronchiseptica (de la que hablaremos más adelante), ya que hay disponible una forma comercial intranasal (se aplica por la nariz)

Después de que se administran las primeras vacunas a un cachorro, o a un perro adulto que no ha sido vacunado antes (vacunación primaria), las vacunas se administran anualmente para mantener a tu perro protegido.

Tu veterinario te explicará qué vacunas deben administrarse cada año, ya que los protocolos de vacunación pueden variar en función de diferentes factores como:

  1. Factor individual: anda suelto, va a residencias caninas o clases para cachorros, está en contacto con la vida silvestre, etc.
  2. Factores regionales: determinadas enfermedades están presentes en algunas zonas del mundo y por consiguiente hay riesgo de contagio.
  3. Factores legales: Algunas vacunas son obligatorias en algunos países o regiones. Algunas vacunas son obligatorias si tu mascota va a viajar o asistir a concursos.

¿Qué enfermedades puedo evitar con la vacunación?

Las enfermedades más comunes contra las que podemos vacunar a nuestro perro son:

  • Parvovirus

    El Parvovirus Canino es una infección vírica muy contagiosa que afecta a perros causando una enfermedad gastrointestinal aguda. El parvovirus se observa mayoritariamente en cachorros no vacunados entre las 6 semanas y los 6 meses de edad. El virus provoca diarrea con sangre y maloliente, vómitos, pérdida de peso, falta de apetito y deshidratación, entre otros signos.

    La transmisión del virus puede ocurrir de dos maneras:

    • por contacto directo, si está o ha estado en contacto con un animal infectado o ha tenido contacto con heces infectadas
    • por contacto indirecto a través de cualquier objeto o persona que haya estado en contacto con un animal infectado.
  • Moquillo

    El Moquillo Canino es un virus contagioso que ataca los sistemas gastrointestinal, respiratorio y nervioso en cachorros y perros adultos. Los cachorros, los perros adultos no vacunados y los perros con enfermedades inmunitarias son los que corren mayor riesgo. Los signos clínicos más comunes incluyen fiebre, secreción ocular y nasal, letargo y disminución del apetito. El moquillo sigue siendo una enfermedad mortal en todo el mundo. Gracias a la vacunación, los casos ahora solo se ven esporádicamente.

    El virus está presente en lágrimas y secreciones nasales. El moquillo canino se transmite fácilmente a través del aire cuando un perro infectado tose, ladra o estornuda, o por los recipientes de comida y agua compartidos.

  • Hepatitis

    La Hepatitis Infecciosa Canina es una enfermedad infecciosa vírica que ataca al hígado provocando inflamación. Los signos clínicos más comunes que se observan incluyen fiebre, letargo, dolor abdominal, inflamación de los ganglios linfáticos, vómitos y diarrea. Las tasas de mortalidad en los perros infectados oscilan entre el 10 y el 30% y los perros muy jóvenes generalmente se ven más afectados.

    El virus se transmite por contacto directo con la orina, secreción nasal y ocular de animales infectados. Los signos de enfermedad generalmente se materializan dentro de dos a cinco días después de la exposición, pero pueden tardar hasta 14 días.

  • Rabia

    La Rabia es una infección vírica altamente contagiosa que afecta a todos los mamíferos atacando el sistema nervioso central y el cerebro. Los signos clínicos observados en animales infectados incluyen cambios en el comportamiento como agresión, inquietud y letargo, debilidad, desorientación, parálisis y convulsiones. La rabia se puede transmitir a los humanos. La enfermedad sigue siendo casi siempre mortal tanto en humanos como en animales.

    El virus se transmite por contacto directo: mordeduras o contacto de mucosas o lesiones cutáneas con la saliva de un animal infectado son las formas más habituales de contagio. Una vez que comienzan los síntomas leves, los animales tienden a morir en 10 días.

  • Leptospirosis

    La Leptospirosis es una enfermedad causada por una bacteria llamada Leptospira. Las bacterias se pueden encontrar en el agua o en suelos húmedos y cálidos. Algunos de los signos más comunes incluyen fiebre, letargo, pérdida de apetito, aumento de la micción y sangre en la orina. Una vez que un animal ha sido infectado, leptospira puede causar daño al hígado y riñones.

    La transmisión de la enfermedad puede ser por contacto directo con orina infectada o por contacto con agua que ha sido contaminada por orina infectada.

  • Influenza canina

    La Influenza Canina o gripe canina es una enfermedad vírica altamente contagiosa que afecta el tracto respiratorio del perro (nariz, garganta y tráquea). Los signos clínicos son muy similares a los de la gripe humana, siendo la tos, la secreción nasal y la fiebre los más comunes. La enfermedad se transmite a través de gotitas o aerosoles en las secreciones respiratorias al toser, ladrar y estornudar.

    En los perros adultos sanos, los signos clínicos tienden a ser leves, pero en las mascotas que padecen afecciones respiratorias, problemas cardíacos o cuyos sistemas inmunológicos son más débiles, la enfermedad puede ser bastante grave.

  • Borreliosis o Enfermedad de Lyme

    La Enfermedad de Lyme o Borreliosis es una infección causada por una bacteria llamada Borrelia burgdorferi que se transmite a los perros a través de la picadura de una garrapata. Los principales signos clínicos en los animales infectados son la cojera recurrente por inflamación de las articulaciones, fiebre y letargo. En casos graves, puede provocar insuficiencia renal.

    Cuando una garrapata infectada muerde a un perro, la bacteria ingresa al torrente sanguíneo y viaja a diferentes tejidos causando problemas en diferentes órganos y articulaciones. Solo el 10% de los perros infectados presentan signos clínicos.

  • Leishmaniosis

    La leishmaniosis es una enfermedad causada por un parásito llamado Leishmania infantum que se transmite a través de la picadura de un mosquito flebotomo (insectos nocturnos). Los signos clínicos son muy variados, siendo los más comunes fiebre, inflamación de los ganglios linfáticos, pérdida de peso y lesiones cutáneas.

    El flebotomo puede contagiar tanto a perros como a humanos. El contagio no es directo de perro a humano sino que es a través de la picadura del mosquito. El tiempo de incubación de la enfermedad después de la picadura varía entre 3 meses y 7 años.

  • Bordetella Bronchiseptica

    Bordetella bronchiseptica es una bacteria altamente contagiosa que causa inflamación de la tráquea y los bronquios. Junto con el virus de la Parainfluenza son los dos principales patógenos que causan la tos de las perreras. Los principales signos clínicos de Bordetella son tos y flema.

    La transmisión de la bacteria es a través del contacto directo, mediante lamidos, por el aire a través de gotitas de moco cuando un animal infectado tose o estornuda, o por medio de objetos contaminados. En la mayoría de los perros sanos, la bordetella no produce signos clínicos graves.

  • Parainfluenza

    La Parainfluenza Canina es una enfermedad viral altamente contagiosa causada por el virus de la parainfluenza canina. Junto con Bordetella bronchiseptica son los dos principales patógenos que causan la tos de las perreras. Los principales signos clínicos incluyen tos seca, fiebre y flema.

    La parainfluenza se transmite por contacto directo con un animal infectado, transportada por el aire a través de las gotitas de moco que libera un animal infectado al toser, estornudar o ladrar o al estar en contacto con objetos infectados. Normalmente no es una enfermedad grave en perros sanos.

Recuerda que las vacunas que necesita un perro pueden variar dependiendo de la prevalencia de una enfermedad en la región, así como de factores individuales. Tu veterinario te aconsejará qué vacunas son necesarias y cuándo deben darse.

Tipos de vacunas

Las vacunas se pueden dividir en esenciales (básicas) y opcionales (complementarias).

Vacunas básicas:

Se refieren a las vacunas recomendadas para todos los perros y cachorros, son las siguientes:

  • Parvovirus Canino
  • Virus del Moquillo Canino
  • Adenovirus
  • Rabia*

*Esencial cuando lo requiere la ley (obligatoria) o en áreas endémicas

Vacunas opcionales:

Se recomiendan según los factores de riesgo locales e individuales, explicados con anterioridad y sobre los que puedes consultar con tu veterinario. Las vacunas opcionales son las siguientes:

  • Virus de la Parainfluenza
  • Bordetella bronchiseptica
  • Virus de la Influenza Canina*
  • Borrelia burgdorferi (Enfermedad de Lyme)
  • Leptospirosis canina
  • Leishmaniosis**

*Las vacunas contra la influenza canina solo están aprobadas y comercializadas en los EE. UU.

**Solo en animales que han testado negativo para Leishmania.

Calendario de vacunación

  • Vacunación primaria:
    • Cachorros menores de 16 semanas
      • 6-10 semanas:
        • DHPPi (Moquillo, Hepatitis, Parvovirus, Parainfluenza)
        • Bordetella bronchiseptica
      • 11-14 semanas:
        • DHPPi
        • Leptospirosis
        • Borreliosis o Enfermedad de Lyme
        • Influenza Canina
      • 15-16 semanas:
        • DHPPi
        • Leptospirosis
        • Borreliosis o Enfermedad de Lyme
        • Influenza Canina
        • Rabia
      • 6 meses de edad:
        • Leishmania
    • Cachorros mayores de 16 semanas y perros adultos no vacunados:
      • 16 a 18 semanas de edad, o primera dosis:
        • DHPPi
        • Leptospirosis
        • Bordetella bronchiseptica
        • Borreliosis o Enfermedad de Lyme
        • Influenza Canina
        • Rabia
      • 18-22 semanas de edad, o segunda dosis 2 a 4 semanas después de la primera dosis:
        • DHPPi
        • Leptospirosis
        • Borreliosis o Enfermedad de Lyme
        • Influenza Canina
      • 6 meses de edad:
        • Leishmania
  • Primera vacuna anual:
    • 1 año después de la vacunación primaria:
      • DHPPi
      • Leptospira
      • Bordetella bronchiseptica
      • Borreliosis o Enfermedad de Lyme
      • Influenza Canina
      • Rabia
      • Leishmania
  • Recordatorios posteriores:
    • DHP (Moquillo, Hepatitis y Parvovirus), después de la primera vacuna anual, no debe administrarse con más frecuencia que cada 3 años.
    • Rabia: la frecuencia de la vacuna de la Rabia depende de la licencia y de lo que exige la ley. Puede administrarse anualmente o cada 3 años.
    • Parainfluenza, Bordetella bronchiseptica, Borrelia, Leptospira, Influenza Canina y Leishmania deben administrarse anualmente.